Médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos han conseguido evitar el ingreso hospitalario de casi 600 pacientes diagnosticados con neumonía por COVID-19, gracias al programa de seguimiento ambulatorio puesto en marcha tras la clasificación que una calculadora de riesgos, creada por ellos mismos, hace de los pacientes según su riesgo de mala evolución en función de sus signos vitales y determinadas variables analíticas.

Esta clasificación permite identificar a pacientes que, a pesar de presentar neumonía por COVID-19, pueden ser atendidos de forma ambulatoria y totalmente segura, evitando ingresos innecesarios o altas inapropiadas. En concreto, hasta la fecha son 593 los pacientes que forman parte de este programa de seguimiento ambulatorio en sus domicilios, que supone el 40% de los pacientes diagnosticados con neumonía por COVID-19 en Urgencias de este centro hospitalario.

Con ello, el Hospital Clínico ha conseguido rebajar en un 30% la tasa de ingresos hospitalarios respecto de la primera ola de la pandemia, en la que se ingresaba al 90% de pacientes con neumonía por COVID-19. “El manejo ambulatorio de los pacientes ofrece una mayor calidad asistencial, evitando las posibles complicaciones inherentes a un ingreso hospitalario y disminuye los costes para el sistema sanitario”, afirma el jefe de sección de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos, Juan González del Castillo.

Durante el seguimiento en domicilio se establece un tratamiento sintomático, una monitorización de la saturación de oxígeno y un contacto desde Urgencias al menos cada 48 horas durante la semana siguiente a la atención prestada. Además, se instruye al paciente en síntomas o signos de riesgo para que consulte de nuevo con los profesionales sanitarios del servicio de Urgencias de forma temprana en caso de que éstos aparezcan. El contacto con los pacientes se establece de forma telefónica a través de una entrevista estructurada que permite evaluar la situación y evolución del paciente.

La tasa de reingreso de estos pacientes en el Clínico es del 7,9%, que está dentro de los estándares habituales en pacientes con neumonía adquirida en la comunidad y “hasta el momento no se ha producido ningún fallecimiento, lo que demuestra que la estratificación del riesgo de resultados durante la atención inicial es apropiada y que el alta es segura”, explica Juan González del Castillo.

Calculadora de riesgo de la evolución de los pacientes

La calculadora de riesgo creada por los profesionales del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos está basada en un modelo informático e identifica el riesgo de buena o mala evolución de los pacientes, permitiendo adecuar el recurso sanitario a la necesidad de cada paciente, gracias al análisis de siete variables de los más de 3.500 pacientes atendidos en el Servicio de Urgencias de este hospital público madrileño entre marzo y abril de 2020, lo que facilita la toma de decisiones por parte de los profesionales sanitarios.

Evitar hasta un 30% de ingresos de pacientes con neumonía por COVID-19 atendidos inicialmente en el Servicio de Urgencias responde “al buen funcionamiento del proceso asistencial en el Hospital Clínico San Carlos gracias al trabajo en equipo y a la organización de las funciones, lo que contribuye a aliviar la presión asistencial en el hospital”, declara el director médico del Hospital Clínico San Carlos, Julio Mayol.

“Por otra parte –continúa Mayol- evitar ingresos innecesarios hace menos probable la saturación del hospital durante la pandemia y permite disponer de más camas para los pacientes no COVID que, de esta manera, no ven mermada su atención en el hospital”.

Además del programa de seguimiento ambulatorio de pacientes con neumonía por COVID-19 atendidos en el Servicio de Urgencias, el Hospital Clínico San Carlos ha derivado a 460 pacientes al Hospital Enfermera Isabel Zendal.