Se denomina exactamente vacunación con microagujas de puntos cuánticos. Implantables en seres humanos, obvio. Para la correcta implantación del monstruoso engendro- que aúna indivisiblemente controles vacunero y tecnológico- se requiere de la ineludible enzima Luciferasa. “Almacenamiento” de información médica bajo la superficie de la piel. Una "luz” inoculada con la vacuna permitiría observar en el “paciente” su historial de vacunación. Por supuesto, Bill Gates detrás de todo ello, macabro proyecto ID2020 (“Identidad Digital 2020”) mediante. Y, por supuesto, el Massachusetts Institute of Technology (MIT), otra marioneta de Gates.

Te voy a bioiluminar

En principio, grosso modo, versión oficial. Nanocristales a base de cobre, los anteriormente citados puntos cuánticos, de 3,7 nanómetros de diámetro, y encapsulados en micropartículas de 16 micrómetros (1 micrómetro corresponde a una millonésima parte de un metro, y 1 nanómetro equivale a una milmillonésima parte). El conjunto se introduciría con un parche de microagujas de 1,5 milímetros de longitud. Dos minutos después de inyectarse, las microagujas se disuelven y dejarían minúsculos puntos debajo de la piel, distribuidos en forma de círculo o cruz. Esos puntos serían excitados por una parte del espectro de luz invisible para nosotros, próxima al infrarrojo.

La Luciferasa sería la enzima clave en la reacción de bioluminiscencia, y es el producto químico necesario que hace que la vacuna de punto cuántico sea "legible" y, digamos, "traducible", a través cualquier aplicación descargada en nuestros "listísimos" móviles, que apuntarían a la piel, haciendo que un círculo o una cruz aflore fluorescente en la pantalla.

Sumisos y subversivos: mundo futuro

En ese sentido, la empresa yanqui de puntos cuánticos, Quantum Materials Corp (QMC), anunció su QDX HealthID basado en la cadena de bloques - tal vez les suene más la denominación inglesa, BlockChains-  para  " la detección de enfermedades y la vacunación contra las enfermedades infecciosas".

El objetivo, según QMC, es "asegurar la autenticidad de los datos de salud y ayudar a las personas a incorporarse rápidamente al mercado de trabajo". Sic. "Este servicio sirve de base para las ´certificaciones` de regreso al trabajo, a veces llamadas pasaportes de vacunación", dijo Stephen B. Squires, presidente y jefecillo de QMC. Pasaportes de inmunidad, desmembración social incisiva: sumisos y subversivos.

Hacia Zombieland

Inquietante. La tecnovacuna, hipervigilados y ultracontrolados, a través de los grandes sistemas de vigilancia y control contemporáneos. A saber, vacunas y nuevas tecnologías. Además, ambas, provocando un profundo deterioro físico y pavoroso apollardamiento mental. La sombría distopía Zombieland, perfeccionándose. Y, si quieren ver "espectros conspiranoicos", el nombre de la enzima "activadora" echa para atrás. Luciferasa - luciferina, el sustrato- emana de la palabra latina lucifer, que significa "portador de luz". Con las élites satánicas hemos topado. Impresionante asunto. En fin.

Foto_Luciferasa