El Hospital La Fuenfría ha incorporado un procedimiento más para la rehabilitación de las secuelas que provoca el COVID-19. A las terapias convencionales ha sumado un nuevo protocolo basado en la realización de ejercicios de música y canto. Una mujer, de 46 años, soprano y profesora de piano ha conseguido minimizar varias de sus lesiones y recuperar funciones perdidas gracias a la práctica de técnicas específicas en este ámbito. Su evolución ha sido especialmente llamativa.

El 90 % de los pacientes ingresados actualmente en este centro sanitario de media estancia de la Comunidad de Madrid sufren secuelas provocadas por la infección. En este sentido, los profesionales, están en permanente actualización de los procedimientos de rehabilitación.

El 18 de mayo de 2020, la paciente dio positivo en COVID-19. El 31 de octubre tuvo que ser ingresada de urgencia en la UVI del Hospital Clínico San Carlos, en donde estuvo mes y medio, la mitad de ese tiempo en coma. Salió unos días a planta pero empeoró de nuevo y volvió de nuevo a la UVI.

Entre otras lesiones, sufrió un fallo multiorgánico, polineuropatías que le afectaron a brazos piernas y manos, pancreatititis, daño cerebral indeterminado, pérdida de vista y oído, llegó a registrar una saturación de oxígeno en sangre de 45 por ciento, y permanece, desde entonces, sentada en una silla de ruedas.

Rehabilitación en el Hospital La Fuenfría

Cinco meses después y con todo tipo de secuelas, la paciente es trasladada al Hospital de La Fuenfría, donde inicia un intenso proceso de terapias; sesiones de fisioterapia, trabajo con distintos aparatos en el Gimnasio, con el novedoso sistema de "neuronas-espejo", realidad virtual… El equipo multidisciplinar que la atendía constató entonces que la paciente, soprano y profesora de piano, manifiestaba constantemente que su verdadera necesidad y deseo pasaban por volver a recuperar la música.

Ha perdido vista y oído, movilidad en los dedos de las manos, tiene graves problemas respiratorios, fuertes dolores en distintas partes del cuerpo por las heridas provocadas por haber estado tumbada tanto tiempo... pero, pese a ello, los profesionales elaboraron una rutina de ejercicios apoyándose en la música y que, en no mucho tiempo, mejoraron sensiblemente sus lesiones y su estado emocional.

Interpretación de El Mago de Oz para los profesionales

Queda por delante un largo proceso de rehabilitación pero actualmente, la paciente puede cantar, tocar el piano, en incluso coordinar el acompañamiento musical de un coro. esta mujer, de 46 años, ha querido, por ello, organizar un pequeño concierto para pacientes y profesionales de este centro sanitario e, incluso, dedicarles una pieza de El Mago de Oz con la que agradecer los buenos resultados de su tratamiento.

Las secuelas físicas y psíquicas provocadas por el COVID-19 han obligado a los sanitarios a ir incorporando, casi a diario, nuevos métodos y procedimientos que ayuden a estos pacientes a recuperarse de sus lesiones. En este sentido los profesionales de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid están obteniendo importantes resultados. Y lo hacen introduciendo novedosos y vanguardistas tratamientos, en muchas ocasiones, nunca utilizados hasta ahora.