100% oficial, oficialnoico pues, para que no haya la menor sombra de duda. Según los datos preliminares de un estudio de la Universidad de Extremadura (en el que ha participado 17.500 mujeres timokakunadas), el 46,8% narraba serias modificaciones en la duración del ciclo menstrual y un 44,5% en el flujo sanguíneo tras recibir la primera dosis. Ambos desguaces se agravaron con la segunda dosis del tecno-raticida (además de infanticida) transgénico.

Estropicios hormonales, tumores en las axilas, bultitos en las tetas…

Riguroso y exhaustivo informe dirigido por las doctoras Cristina Carrasco y Ana B. Rodríguez, del grupo de Neuroinmunofisiología y Crononutrición de la antedicha universidad, en colaboración con la ginecóloga y obstetra Miriam Al Adib Mendiri. Esta última aseveraba que los datos extraídos muestran un porcentaje “muy alto” de transformaciones producida en la regla.

Y agrega, letal. “Hay gente que se le atrasa la regla, gente que se le adelanta, ha habido personas que han tenido sangrados excesivos. También ha habido empeoramiento de patologías de base como mujeres con dismenorrea o síndrome premestrual”. Además, esta ginecóloga añade que no solo se han informado de síntomas a nivel hormonal, también “se han visto ganglios en las axilas, bultitos en las mamas”.

Timovacuna, un horror para el bebé dentro del útero materno

A buenas horas... cuando ya se han timovacunado, dizque, el 90% de las mujeres españolas. Multiplicándose exponencialmente los abortos (y hasta el número de nacimientos de niños muertos nada más nacer). Las cifras son para echarse a templar. Sucinto florilegio.

Embarazos ectópicos, fuera del útero, se multiplican por 50. El gobierno británico, ya desde el inicio de la timovacunación: los chutes del veneno mataban a los bebés por nacer a un ritmo alarmante. El informe sobre el programa de tarjetas amarillas de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Atención Sanitaria (MHRA), fechado entre el 9 de diciembre de 2020 y el 7 de marzo de 2021, al inicio de la timovacunación covidiota, revelaba un espectacular incremento de un ¡¡¡366%!!!en la tasa de abortos espontáneos.

Las siniestras clínicas de fecundación artificial también lo constataban: tras las timovacunas, los abortos espontáneos y otras anomalías reproductivas se dispararon. O un informe de cuarenta y dos páginas elaborado por la Health Independence Alliance explicando que, a causa de la letal kakuna, la tasa de abortos espontáneos había pasado del 28% al 40%, lo que supone un ascenso del 43%.

Por aquí les hablé de otro estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, aumento de un 82% de embarazos aniquilados. O Más muertes fetales en los últimos once meses que en los últimos 30 años. ¿Casualidad? Pfizer incluso lo detalla en sus propios documentos: ni te acerques a un timovacunado. Y menos si ella está embarazada. Y tantos, tantísimos documentos sobre el particular que les he ido ofreciendo durante el último año…

¿Hemos llegado tarde?

Y, por supuesto, te lo recuerdo católico, creo que lo sabes de sobra, toda innecesaria, inútil y peligrosa vacuna, incluida la timovacuna covid, manufacturada con fetos. Te lo recuerdo, católico. Y el infausto Fauci - tan venerado en el Vaticano, Aerosmith mediante - pasándoselo en grande con los fetos abortados. Experimentando, hibridando, enloqueciendo pues: financiando el tráfico de órganos de bebés masacrado, ayudando a los “investigadores” a injertar cuero cabelludo de bebés en ratones.

…¿Hemos llegado tarde para evitar la presente y diseñada reducción poblacional planetaria, este silente y pausado genocidio mundial, vuelta de tuerca al diabólico aborto de masas? En fin.