El Hospital de Emergencias Isabel Zendal de la Comunidad de Madrid, cuyas obras avanzan a buen ritmo, dispondrá de sistemas de alta tecnología para reforzar la seguridad de los usuarios y evitar contagios. Así lo ha anunciado ayer el consejero de Sanidad del Gobierno regional, Enrique Ruiz Escudero, que visitó la parcela de Valdebebas donde ya es visible la nueva estructura.

El Hospital Isabel Zendal que estará disponible para atender a pacientes ante una posible ola epidémica de COVID-19, así como para otras emergencias sanitarias.  De hecho, podrá utilizarse como centro de apoyo durante las campañas de la gripe estacional y contará en sus instalaciones con un Centro de Contingencia del SUMMA 112, una base similar a su sede actual de la calle de Antracita (Legazpi), para dar soporte a todo el transporte de urgencia y emergencia de la Comunidad de Madrid. 

Además, el Hospital de Emergencias de la Comunidad de Madrid será un centro de referencia en investigación, formación y desarrollo de nuevas soluciones terapéuticas para el COVID-19 y futuras pandemias.

Estará dotado de tecnología de última generación para reforzar la seguridad de los usuarios. Dispondrá para ello de un servicio de identificación biométrica -tanto para pacientes como para profesionales- a través de reconocimiento facial basado en Inteligencia Artificial y de huella dactilar mediante sensores biométricos.

Además, el recinto hospitalario dispondrá de un sistema de vanguardia para monitorizar a los usuarios mediante tecnología IoT (Internet of things) que servirá para garantizar la adecuada circulación entre pacientes y profesionales, por los circuitos diferenciados de ‘limpio’ y de ‘sucio’.

También se reforzará la seguridad de las zonas más sensibles con la gestión de permisos para el acceso a áreas restringidas del hospital como la UCI, la farmacia, los laboratorios y el Almacén Central/centro logístico, que contendrá equipamientos de electromedicina de alto valor y material sanitario esencial para la gestión de las emergencias sanitarias como los Equipos de Protección Individual (EPI).

Tres pabellones sectorizables

El Hospital de Emergencias de la Comunidad de Madrid se llamará Isabel Zendal en homenaje, como explicó la presidenta Díaz Ayuso, a la primera enfermera internacional de la historia. Se trata de la enfermera que acompañó a la Expedición Balmis a los territorios de Ultramar, donde se puso en marcha la primera misión sanitaria de la historia, para vacunar frente a la viruela.

El centro se asienta en un terreno de titularidad autonómica y está ubicado junto al Instituto de Medicina Legal de la Ciudad de la Justicia, junto a IFEMA y el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. 

Las obras arrancaron el pasado 1 de julio y se prevé que finalicen a lo largo del próximo otoño. Este centro hospitalario estará dotado de 1.008 camas que se habilitarán de inmediato en situaciones críticas, o ante situaciones de aumento de demanda sanitaria, siguiendo el modelo de IFEMA, y está diseñado para ser un nuevo centro de referencia en materia de enfermedades contagiosas. 

La superficie total del nuevo Hospital alcanzará más de 45.000 metros cuadrados organizados en tres pabellones de 7.800 metros cuadrados cada uno; el centro logístico/Almacén Central del SERMAS, de 7.900 metros cuadrados; una avenida peatonal; y un edificio de usos múltiples que integrará el centro regional de coordinación de epidemias, entre otros espacios. 

Para poder atender cualquier tipo de epidemia/pandemia en el futuro, el nuevo hospital público de la Comunidad de Madrid será polivalente, basado en pabellones sectorizables y modulables, para habilitar únicamente la parte necesaria y, así, ser capaz de adaptarse a cualquier plan funcional.

Se organizará modularmente en torno a controles de enfermería de 48-50 camas y contará con un total de 50 puestos de UCI y Cuidado Intermedios. Asimismo, habrá áreas de Diagnóstico por imagen (salas convencionales y portátiles de rayos X, un equipo de TAC, una reserva de ecógrafos, etc.) y un laboratorio.

Tendrá asimismo salas polivalentes de curas, que podrán habilitarse como quirófanos, zonas de CMA (cirugía mayor ambulatoria) o sencillas salas de curas, para poder practicar intervenciones menos complejas.