Las infecciones respiratorias son muy frecuentes en los niños durante el otoño e invierno y constituyen uno de los motivos más frecuentes de asistencia en las Urgencias Pediátricas. Diferenciar los tipos de infecciones víricas -catarros, gripes, bronquiolitis- no resulta fácil, ya que los síntomas y manifestaciones de estas enfermedades son muy similares. Además, se complica aún más este año en el que también debemos contar con el nuevo coronavirus. Para ayudar a los padres, la Unidad de Urgencias Pediátricas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha editado un vídeo en el que se resumen los principales síntomas de cada proceso y se identifican las señales de alarma que indican la conveniencia de acudir al centro sanitario más próximo.

Clara Ferrero García-Loygorri, médico adjunto de Urgencias Pediátricas del Hospital Gregorio Marañón, y Ana Jové Blanco, residente de último año en el mismo servicio, explican en un vídeo informativo, con un lenguaje claro y sencillo, los principales síntomas del catarro, la gripe, la bronquilitis y la Covid-19 y los elementos que nos ayudan a diferenciarlos.

Es importante tener en cuenta que los cuadros pueden ser similares, al ser todos infecciones víricas. No obstante se puede estar atentos a los principales síntomas, su duración y la intensidad de su manifestación: En los catarros es habitual el dolor de garganta, tos y mucosidad y cuadros de fiebre, con una duración que suele estar acotada en el tiempo, entre dos y tres días.

Sin embargo, cuando un niño tiene gripe la fiebre suele ser más elevada, y el pequeño puede presentar decaimiento y malestar general, además los niños más mayores suelen quejarse de dolor de cabeza y muscular. Por su parte, la bronquiolitis afecta a niños menores de dos años, debuta con un cuadro catarral con fiebre asociada y en días posteriores puede aparecer dificultad respiratoria y rechazo de la alimentación.

En cuanto al Covid-19 hay que señalar que en los niños suele manifestarse con cuadros leves de tos y febrícula, es muy significativo si hay pérdida del olfato y/o el gusto; también pueden darse cuadros de diarrea, dolor muscular, y sensación de falta de aire.

Señales de alarma

Los profesionales del Hospital Infantil Gregorio Marañón explican también en el vídeo cómo abordar estas patologías. En la mayoría de casos se trata de infecciones víricas que no precisan tratamiento específico, pero se pueden adoptar medidas para mejorar el confort del niño: administrar paracetamol o ibuprofeno para bajar la fiebre, ofrecer líquidos abundantes para que esté bien hidratado, limpiar las secreciones nasales con suero fisiológico y mantener al niño incorporado elevando la cabecera de la cuna o cama.

Lo más importante es identificar las señales de alarma que indican la conveniencia de acudir sin demora al centro de salud o servicio de Urgencias más cercano, como son la dificultad para respirar, el mal color o el decaimiento intenso.

Ante la sospecha de infección por el nuevo coronavirus, en el vídeo se explican las medidas generales a adoptar (lavarse las manos con frecuencia, distanciamiento de 2 metros, limpieza de superficies, uso de mascarilla de acuerdo a la edad del niño) y la importancia de contactar telefónicamente con el médico o pediatra de Atención Primaria. Ya que si el niño se encuentra bien es preferible no acudir presencialmente a un centro sanitario, sin embargo, si el pequeño empeora o presenta algún signo de alarma es conveniente acudir de inmediato al centro de salud o servicio de Urgencias más próximo.

Hospital seguro

Ante la situación pandémica que vivimos, las urgencias pediátricas del Hospital Gregorio Marañón han implementado medidas adicionales a las ya existentes para atender pacientes con cualquier tipo de patología en un entorno seguro. Se han diferenciado dos circuitos para que el niño y sus familias se encuentren tranquilos y seguros en todas las zonas, desde la admisión, la clasificación o triage, las salas de espera y las salas de exploración. Se ha instalado  una sala de terapia respiratoria y una unidad de observación, con separaciones en cada puesto. También se dispone de pruebas rápidas para diferenciar las patologías respiratorias propias de esta época del año.

Por tanto, es importante insistir a las familias que si su pediatra de Atención Primaria le deriva al hospital y/o presenta algún signo de alarma, que no duden en acudir a su centro más próximo ya que se va a encontrar un entorno de bajo riesgo y se les atenderá con calidad y seguridad.