Las fresas destacan por sus propiedades diuréticas, antiinflamatorias y depurativas. Además, gracias a sus flavonoides, nos ayudan a combatir el estrés oxidativo y el deterioro cognitivo

  1. 1.Previenen las enfermedades cardiovasculares

Las fresas contienen un tipo de antioxidante conocido como antocianinas que, tras ser asimilado en el organismo, ayuda a mejorar la salud cardiovascular.

Esta sustancia disminuye el nivel de inflamación de los tejidos y, de paso, baja los niveles de colesterol y triglicéridos.

Contribuye a reducir el riesgo de hipertensión, ya que aumenta la elasticidad de las arterias y evita las obstrucciones.

Incluso, su consumo dos o tres veces a la semana puede disminuir las probabilidades de padecer infartos de miocardio

2. Son hidratantes

Por su alta composición de agua, alrededor del 92%, las fresas son uno de los alimentos con mayor poder hidratante para el organismo.

Están recomendadas para los días de calor, no solo porque refrescan el cuerpo, sino porque ayudan a contrarrestar la pérdida de líquidos.

Además, es una de las mejores opciones para los deportistas, dado que contienen minerales esenciales que favorecen el equilibrio de los electrolitos del cuerpo.

3. Ayudan a mejorar el estado de ánimo

4. Mejoran la salud de la piel

Por su composición nutricional y alto contenido de agua, estas frutas son una de las mejores aliadas para mantener la piel bonita y saludable.

Su ingesta regular promueve la eliminación de las toxinas que aceleran el proceso de envejecimiento y, al mismo tiempo, disminuye los desbalances en el pH cutáneo.

También se puede utilizar de forma externa, en mascarillas o cremas, para exfoliar, blanquear y darle un aspecto suave.

5. Combaten el estreñimiento

Las fresas contienen cantidades importantes de fibra dietética que, combinada con el agua, ayuda a mejorar el movimiento intestinal para facilitar la expulsión de las heces.

Estos compuestos lubrican los desechos y facilitan su paso a través del tubo digestivo.

A su vez, contribuyen a controlar la inflamación abdominal y otros síntomas derivados de un proceso digestivo lento