La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid comunica diariamente los nuevos casos de COVID-19 al Ministerio de Sanidad, incluyendo los diagnósticos por PCR y los confirmados por los test rápidos de antígenos, que permiten conocer el resultado de la prueba en 15 minutos.

El número de pruebas diagnósticas totales realizadas depende directamente de la situación epidemiológica, a mayor sospecha clínica de infección, mayor uso de pruebas diagnósticas. La misma relación existe en función del número de brotes y contactos estrechos detectados.

A medida que disminuye la incidencia de enfermedad, hay menor indicación de pruebas diagnósticas. En esta tabla se resume la evolución de las pruebas de antígenos y PCR realizadas en las tres últimas semanas:

En la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica desde el martes, día 6 de octubre, se ha habilitado el código que permite identificar los casos confirmados mediante test antigénico. Sin embargo, la Consejería de Sanidad lleva las tres últimas semanas incorporando y notificando en sus estadísticas los casos confirmados mediante esta prueba, que se ha ido extendiendo progresivamente en las urgencias de los hospitales y la Atención Primaria.

La Dirección General de Salud Pública lleva contabilizados más de 89.135 test de antígenos realizados en las tres últimas semanas. En Atención Primaria, donde se realizan el grueso de las pruebas, ya se realizan más test de antígenos que PCRs. En concreto en los centros de salud de la red de lunes a viernes se están practicando una media de entre 9.000 y 10.000 test de antígenos al día y entre 4.000 y 5.000 PCR de media al día.

La Dirección General de Salud Pública, a partir de los casos comunicados por los centros sanitarios públicos y privados, registra una incidencia acumulada a 14 días (semana epidemiológica 41) en torno a 450 casos por 100.000 habitantes en la Comunidad de Madrid.

La Consejería de Sanidad quiere subrayar la importancia de la tendencia en el descenso de los casos, cuyo pico epidemiológico se produjo en torno al 17 de septiembre, cuando reforzó las medidas adoptadas previamente, restringiendo la movilidad y reduciendo aforos y actividad social en determinadas zonas básicas de salud con mayor transmisión de la enfermedad.

Como era de esperar, por la evolución de la enfermedad, diez días después, el 27 de septiembre, se produjo el pico asistencial de ingresos hospitalarios, y desde entonces la tendencia descendente se consolida.