De momento parece ser que la economía prima sobre los muertos y contagiados habidos hasta ahora y los que pueden sumarse.

La pandemia ha puesto sobre la mesa de todos los gobiernos del mundo dos opciones: luchar contra el coronavirus con todo lo disponible incluida la paralización de la economía o seguir consumiendo para evitar la ruina económica. Les recuerdo que, para consumir, hay que salir a la calle con todo lo que de riesgo de contagios significa. La mayoría, por no decir todos los países, se han inclinado por una fórmula mixta que ni acaba con la pandemia, ni levanta la economía. Cuando parecía – a quién le pareció – que la primera ola había acabado y que habíamos derrotado al virus, este gobierno, sacando pecho, nos animó a salir como si nada hubiera pasado y a consumir como locos para levantar al país. No existe aquí en este mundo en el que se ha entronizado al dios consumo y su doctrina el consumismo, ninguna alternativa al sistema que lleva exterminando el planeta desde hace muchos años. Es tan perverso el sistema que para que un obrero mantenga su puesto de trabajo y se garantice cierta estabilidad para él y su familia, ha de consumir desaforadamente incluso más allá de sus ingresos. Ni siquiera la llegada de la pandemia ha abierto las mentes de quienes son los sacerdotes de este dios (consumo) y de esta religión (consumismo). Estos sacerdotes han ordenado a los gobiernos de los Estados que lo de acabar con la pandemia está bien, pero que, si para acabar con ella, hemos de afectar al consumo por confinamiento, que no, que eso está mal porque la clave del arco de esta civilización es el consumo. Así que, luchemos contra la pandemia, pero dentro de los límites que puedan garantizar que los ciudadanos sigan consumiendo porque si no el invento se nos cae. ¿Qué van a morir cientos de miles? ¿Qué se van a contagiar millones? Es el pago que esta civilización del consumo ha de pagar. Todo antes de que la economía tal y como la tenemos concebida, se desplome. Y están tan cegados por la codicia que no ven que, mientras la pandemia esté, la economía no está. ¡Acaben con la pandemia y la economía se arreglará sola ya libre de ella!

Corea del Sur 464 muertes por coronavirus, España 55.000

En el mismo espacio de tiempo, desde diciembre de 2019 hasta el 29 de octubre de este año, última fecha de datos recogidos en todo el mundo, Corea del Sur lleva registrados 464 muertes por el virus y España 55.000.

Corea del Sur es un país de Asia Oriental ubicado en la parte sur de la península de Corea con una población de 52 millones de habitantes. A fecha 29 de octubre el número de muertes en este país es de 464. Si señores, 464 frente a los 55.000 o 60.000 (todavía no nos han dicho la cifra exacta) muertos de España. Todo el mundo se ha preguntado la causa por la que Corea del Sur ha logrado semejante victoria sobre la pandemia. Desde el 19 de diciembre de 2019 en que se avisó de la llegada de la pandemia, Corea del Sur se entregó con todos los medios, con todas sus fuerzas a priorizar por encima de cualquier otra cosa la lucha contra el coronavirus. Para que se hagan una idea, mientras EEUU con 330 millones de habitantes en la primera semana de la aparición de la pandemia había realizado 4.300 test, Corea del Sur había realizado 196.000 con un método y una rapidez inusitados poniendo por encima de todo lo demás, incluida la economía, el salvar vidas mediante la aplicación de todo lo necesario con el único objetivo de vencer a la pandemia. La salud de los ciudadanos antes que nada fue el lema. Añadir que, con esta forma agresiva, directa y sin reparar en costos; los coreanos no tuvieron ni siquiera que ser confinados por lo que su vida cotidiana no se vio alterada y su economía tampoco. El gobierno coreano vio y comprendió: el epicentro de la catástrofe económica está en la sanidad, si lo eliminamos no tendremos necesidad de luchar en dos frentes, el sanitario y el económico con el riesgo de no vencer a la pandemia y de destruir la economía. Todo lo contrario de lo que se viene haciendo aquí en España donde los mensajes, a pesar de los miles de muertos y de los cientos de miles de contagiados que van a más demostrando que las medidas están viciadas son: ¡¡consumid, consumid, malditos!! Y para que consumáis a vuestras anchas os confinamos solo desde las 00 hasta las 6 horas sin ver que los confinamientos para nada han servido ni sirven, que el virus también trabaja desde las 6 hasta las 24 horas y que los esfuerzos, apoyos y subsidios a la economía deberían ser empleados en el único objetivo a vencer: la pandemia. Y esto es así porque mientras seamos rehenes de la pandemia seguirán los contagiados y los muertos, seguirá colapsada la sanidad y no podremos salvar la economía. Pero cuando un gobierno tiene como objetivo único mantenerse en el poder a costa de lo que sea, incluso a costa de la salud de los ciudadanos, ni vamos a vencer la pandemia ni vamos a arreglar la economía. La determinación, la generosidad, la clarividencia en ver dónde está el problema y el poner todos los recursos del país en vencer al virus, ha hecho que, en Corea, país de 52 millones de habitantes, hayan muerto tan solo ¡¡464!! Personas.

 En Corea del Sur su gobierno prioriza la lucha contra la pandemia empleando todos los recursos necesarios para ello, mientras en España su gobierno prioriza la mamandurria y el reparto de sinecuras para mantenerse en el poder importando poco o muy poco la lucha contra la pandemia, importando poco o muy poco el sistema sanitario, importando poco o muy poco la situación sanitaria, el colapso de la Sanidad, los miles de muertos y los cientos de miles de contagiados. No puede extrañarnos, por tanto, que en Corea del Sur se hayan producido 464 muertes y en España 55.000 en el mismo espacio de tiempo. Y todavía seguimos aplaudiendo a quien nos está llevando al abismo sanitario y económico. ¡Qué país, señores! ¡Qué país!