La adicción a estos dispositivos se denomina "nomofobia" y es más común de lo que parece. Implica comportamientos o actitudes que a simple vista pueden interpretarse como normales, pero no son así. Los síntomas psicológicos o comportamentales que indican que un individuo es adicto al teléfono móvil son los siguientes:

Necesidad de acceder compulsivamente el teléfono móvil para comprobar las notificaciones o avisos.

- Mostrar incomodidad, irritabilidad o ansiedad si la conexión a internet presenta fallos o cuando el uso del dispositivo se restringe o se prohíbe, por ejemplo en hospitales, reuniones formales o familiares.

Dormir con el dispositivo muy cerca, pegado a la cama, en el suelo o debajo de la almohada, o padecer insomnio por la necesidad de revisar el teléfono o estar conectado.

No disfrutar del ocio si el móvil se queda sin batería o llevar cargadores o baterías para evitar que el móvil se apague.

Pérdida de la noción del tiempo cuando se usa el teléfono móvil.

Bajo rendimiento académico y problemas de socialización.

Por otra parte y además de los mencionados, esta adicción también puede presentar trastornos físicos. Experimentar agotamiento o irritación visual, dolores en el cuello, enfermedades derivadas de gérmenes, accidentes automovilísticos o en algunos casos impotencia masculina, son propios de la nomofobia.

Fuente:https://www.cultture.com/