Lo primero: reconocer si tenemos o no hambre real

El hambre real es la necesidad fisiológica de ingerir alimentos, es decir, cuando nuestro cuerpo demanda energía porque hace horas que no la recibe. Sin embargo, una cosa muy distinta es el hambre psicológico, emocional o bien, el apetito que no son más que deseos de comer.

Crear un ambiente seguro y sano

Para evitar la tentación de buscar con frecuencia dulces, bollos u otros alimentos poco sanos, lo recomendable es que mientras estamos en casa todo el día tengamos a nuestra disposición alimentos sanos.

Organiza tus días y tus comidas

Planificar un menú resulta de mucha utilidad para comer más sano, pero también para incluir en el mismo preparaciones que nos apetezcan mucho y que se encuentren como una comida más.

Mantente ocupado

 

El aburrimiento puede ser una de las muchas razones por las cuales buscamos comida a todas horas durante la cuarentena, por lo tanto, aconsejamos estar ocupados siempre que sea posible.

Mantiene tus relaciones sociales (a la distancia)

 

Aunque durante la cuarentena no podemos visitar a un amigo o familiar como antes, intenta no aislarte por completo sino que por el contrario, es de gran ayuda mantener las relaciones sociales.