Hemos vuelto al trabajo y puede que ya hayan vuelto las molestias de espada a visitarte. Pasar muchas horas en una misma posición o las malas posturas como cruzar las piernas o no sentarse derecho, pueden pasarle factura a tu espalda.

Si además sigues teletrabajando, el riesgo aumenta, porque no siempre tenemos un espacio de trabajo apropiado en casa. Solemos trabajar con un portátil, que nos obliga a bajar la mirada, y con frecuencia usamos sillas que están en casa, pero que no son adecuadas para trabajar durante muchas horas.

Por todo esto, si teletrabajas o pasas mucho tiempo sentado, no olvides minimizar los riesgos moviéndote de vez en cuando y haciendo pequeños descansos. Además, adquirir la costumbre de realizar una serie de estiramientos de espalda te ayudará a prevenir estas pequeñas molestias. Son 5 posturas muy sencillas que puedes hacer a diario, así que toma nota:

Estiramiento 1:

Sentado con la espalda erguida, eleva el brazo derecho por encima de la cabeza y flexiona lateralmente el tronco de forma que puedas sentir el estiramiento en el costado izquierdo. Mira hacia abajo para relajar el cuello. Después, repítelo hacia el otro lado.

 Estiramiento 2:

Flexiona una pierna y crúzala sobre la otra. Con el brazo contrario abraza tu pierna para dirigirla hacia el pecho. Con la mano libre, empuja el suelo para mantener la espalda erguida mientras realizas una suave torsión con el tronco. Repite con el otro lado.

Estiramiento 3:

Extiende una pierna al frente y flexiona la otra dejando que la rodilla se abra hacia el suelo. Con la ayuda de una toalla, sujeta el pie de la pierna extendida realizando una ligera tensión hacia atrás. Asegúrate de mantener la espalda bien alineada. Para ello, debes inclinar la pelvis ligeramente hacia adelante y mantener tu pecho alto. Si esta posición te resulta demasiado intensa, puedes flexionar ligeramente tu rodilla. Repite con la otra pierna.

Estiramiento 4:

Colócate de pie con los pies ligeramente separados y relaja el tronco hacia el suelo bajando vértebra a vértebra. Abraza tus codos con la mano contraria y coloca tu cabeza entre tus brazos acercando la barbilla hacia el pecho. Flexiona ligeramente tus rodillas y permite que se relaje tu espalda.

Estiramiento 5:

De rodillas en el suelo, estira tus brazos por delante, tan lejos como alcances. Tus caderas deben mantenerse altas sobre tus rodillas. Inhala alargando tu espalda y exhala acercando tu pecho y tu frente hacia el suelo.