La Comunidad de Madrid ha renovado las instalaciones del Hospital público Universitario La Paz destinadas a los pacientes del Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica, situadas en la sexta planta del Hospital Materno Infantil. La viceconsejera de Humanización Sanitaria, María Dolores Moreno Molino, ha acudido hoy a este centro sanitario de la capital para conocer de primera mano la remodelación de estos nuevos espacios, realizada por la Fundación Juegaterapia para convertirlos en un entorno más amable y humanizado.

Esta actuación se suma a las seis habitaciones de aislamiento renovadas en 2019 y viene a completar el proyecto La Paz en Órbita, que juega con la iluminación para recrear la idea del espacio exterior a través de elementos lumínicos que insinúan planetas, estrellas y galaxias; en definitiva, un universo propio para el Hospital La Paz.

Concretamente, en esta última fase se han renovado integralmente las habitaciones de la planta, sumando un total de 16, así como el aula hospitalaria y el pasillo circular que da forma a la emblemática Torre de Maternidad. A raíz de la forma ovalada tan característica que ya tenía la planta, los arquitectos del proyecto decidieron transformar la planta en una nave espacial. Con una identidad propia marcadamente infantil, de colores suaves y alegres.

Así, las habitaciones simulan ser una estación situada en la luna y han sido decoradas con referencias galácticas. Al introducir al menor en un entorno de juego y fantasía, se pretende facilitar la evasión del paciente, cuyo periodo de hospitalización en esta unidad puede ser bastante prolongado, haciendo que tanto el paciente como su familia pasen mucho tiempo en el hospital.

El objetivo del proyecto es humanizar la estancia, haciéndola más cómoda y cálida, ayudando así a que niños y familiares reduzcan los sentimientos que suelen aparecer durante el tiempo de ingreso, como angustia o frustración, y sientan una mayor comodidad y calidez.

Cada habitación está decorada con elementos futuristas que recrean el mundo imaginario de las estaciones lunares. Incorporan elementos físicos interactivos como la iluminación, que los niños pueden cambiar según sus gustos. También cuentan con una televisión que aparece detrás de un panel que se desplaza y una videoconsola. Cada estancia está equipada con un proyector que convierte el techo en un cielo estrellado.