Zaragoza no cabe en sí, se sale de gusto, y no es para menos. Desde ya ostenta la corona como Capital Iberoamericana de la Gastronomía Sostenible. A ello contribuyen las atractivas y suculentas propuestas de los cocineros internacionales que dan valor a los platos con su fusión, predominando eso sí, los productos de Aragón.

Con presencia de su vicealcaldesa Sara Fernández, su directora de Turismo, Gloria Pérez y el presidente de la Real Academia de la Gastronomía (RAG) Rafael Ansón se ha dado a conocer el recetario digital elaborado, para la especial ocasión, por 18 chefs de la vanguardia gastro Iberoamérica, junto al cartel de actividades, más de 40, que se sucederán durante los doce meses de reinado, que no son pocas y convertir así a la ciudad del Ebro en un epicentro del sabor mundial.

Aceite del bajo Aragón o de la Sierra del Moncayo. Calanda y sus célebres y carnosos melocotones. El delicioso ternasco  o el afamado jamón de Teruel, Sin olvidar su huerta, cebolla de Fuentes de Ebro,  su exquisita borraja, el tomate rosa de Barbastro o la reina entre las reinas, la trufa negra aragonesa. Algunos de sus más insignes embajadores que combinan a la perfección con otros menos conocidos del otro lado del Atlántico, pero que gracias a las manos expertas de sus cocineros hacen que la combinación brille no solo en el plato, como se pudo comprobar durante la presentación de su corona.

“Una cocina propia y singular”. Como ha bautizado por unanimidad la Academia iberoamericana de Gastronomía (integrada por 13 países más España y Portugal), con estas 18 propuestas de pleno sabor que transporta por instantes  a estas culturas que no por lejos nos son ajenas que debemos conocer y sobre todo disfrutar. Algunas recetas adaptadas,  otras reinterpretadas, pero todas con un ingrediente común, lo mejor de sí.

 Desde el país Inca, Joshef Arias, con varios restaurantes en Madrid,  deslumbra con su tapa seco del Noreste a base de paletilla de ternasco aragonés, con ese toque especial e inconfundible del ají y su salsa de lima y verduritas. O la propuesta tosta de picadillo cremoso de plátano Macho con borraja de Yanninna Ortega, desde Costa Rica. O la fantasía de Teba Castaño y su irresistible tres en uno, textura de tomate, mayonesa de empeltre  y melocotón agridulce. Sin duda, una explosión difícil de superar. Y es que la elección se presenta complicada a tenor de las grandes creaciones presentadas, como las de Eduard Xatruch, Oriol Castro , Mateu Casañas (dos estrellas) o la mexicana  Betty Vázquez.

Un “escaparate culinario”, la antigua Cesaraugusta, digno de probar, donde los haya, ya antaño, pueblos como los iberos, romanos, celtiberos, judíos y musulmanes disfrutaron del sabor de esta afable tierra que ahora se nos muestra fusionada que no revuelta, más moderna por el ver de sus platos, pero con el sabor de siempre, a base de productos de kilometro cero. Calidad asegurada que viene avalada, como no podía ser de otra forma, con un plato sello cerámico (AIGB) que determina su compromiso social más allá de lo gastrómico.