Debemos tomar precauciones como evitar las horas centrales del día, siendo más aconsejable el ejercicio entre las 7 y las 9 de la mañana y a partir de las 19:00 horas.

Se recuerda la necesidad de adoptar medidas de protección frente a las altas temperaturas la hora de hacer deporte en verano para evitar, tanto lesiones y calambres como episodios de deshidratación y golpes de calor.

Es recomendable aplicarse crema solar media hora antes de salir de casa y durante el entrenamiento se aconseja llevar la cabeza cubierta para protegernos del sol y utilizar ropa cómoda, holgada y, preferiblemente, transpirable.

Aunque siempre es necesario calentar y estirar antes de realizar ejercicio físico, en verano se hace aún más necesario, ya que aportará mayor elasticidad y reducirá las posibilidades de sufrir desgarros musculares y sobrecargas.

También se señala la importancia de mantener una hidratación adecuada antes, durante y después del esfuerzo físico bebiendo abundante agua, bebidas isotópicas o infusiones y evitando el consumo de alcohol o bebidas con alto contenido de cafeína o azúcar.

Se aconseja la ingesta de alimentos como frutas y verduras de temporada: sandía y melón, por su alto contenido en agua; y uva o plátano, por su aporte de magnesio y potasio. Para una correcta recuperación tras el ejercicio, además de líquidos también se debe reponer el consumo de hidratos de carbono y proteínas.