¿Sabían que España ostenta el cuarto puesto a nivel mundial en la producción de tomate?  La cifra marea, “2,7 millones de toneladas en 2020”. Y para afianzar su cultivo, la mítica firma de kétchup Heinz y Asaja  (Asociación agraria de agricultores jóvenes) ha sellado, con una experiencia de cultivo sostenible, varios acuerdos de futuro por la Agricultura.

Una hoja de ruta agraria que nace ahora a favor de las prácticas agrícolas sostenibles en nuestro país, con el historial avalado de la firma creada hace 150 años por Henry John, de cara a fomentar su desarrollo, no solo logístico.

La marca alemana de referencia en sabor y salsas de mesa anuncia y apuesta, por el cien por cien natural, para toda su producción hasta el 2025.  Para ello, va a desarrollar, en el campo español, a orillas del Jarama, innovadoras técnicas, como el  “cover cropping” o  traducido, cultivo de cobertura con técnica de riego enterrado.

Con este mimo, “se consigue el cuidado global de la zona.  Permitiendo que la tierra se regenere per se, de forma natural.  Y mejore así la fertilidad del suelo. Evitando el derroche de agua, bien cada vez más preciado”.

Una singular campaña “Ketchup, pero primero tomate,  donde la materia prima lo es todo y la cadena de trazabilidad es asunto prioritario y a ello se ha querido sumar, con su notable experiencia también, la asociación agraria para garantizar su práctica.

Innovación y desarrollo que queda patente. “Con el apadrinamiento de estas 17 hectáreas (…) nos marcamos también el objetivo de impulsar la formación”, como señala Elisenda Picola,  directora de Marketing de la mundial marca.

Un compromiso cordial, adquirido, con visos de futuro que ratifico Juan Almansa, gran conversador, como coordinador general de Asaja. 

“Un privilegio poder colaborar con esta compañía que apuesta, de manera directa y firme por la Agricultura local y sostenible”. Y es que los efectos derivados del cambio climático hacen la necesidad de técnicas agrícolas que se adapten a las necesidades actuales.

“Por su experiencia y buenas prácticas medioambientales. Es un placer, por tanto, recorrer juntos este camino”, afirma  Almansa, de la mayor organización nacional agraria, “con más de 200.000 afiliados” en la que trabajan de forma directa tanto propietarios empresarios como arrendatarios y personal que colaboran en las actividades de explotación agrícola.

Una colaboración a favor del cultivo sostenible de nuestro tomate, pera entre otras variedades, que se inicia hoy, pero que promete, en breve, nuevas acciones de desarrollo, donde el único protagonista es el bienestar del campo que abastece de los alimentos más ricos a los consumidores.