- Sánchez miente, pero tiene arte
 
Nada, no hay maneras. Estoy dispuesto. Por primera vez en la historia, al menos desde la Democracia, un articulista (un servidor) va a poner a pruebas algo tan descabellado cómo desafiar al presidente Sánchez. Sus actitudes políticas, gestiones y descaro público, ha sido analizado en profundidad por psicólogos, médicos, expertos grafólogos, estudiosos de expresiones corporales no verbales, infinidades de ilustres periodistas y la opinión pública en general. Seguimos igual, nos continúa mintiendo. No endereza el rumbo.
 
Ni el comité de expertos era verdad, ni los Erte's se pagan, ni el Ingreso Mínimo Vital se cobra ni soluciona nada. La pandemia protagonizada por el 'desconcertante' virus lo tiene todo patas arriba. Este binomio Sánchez-Covid se lo carga todo. Se dijo que el Estado de Alarma nos salvaría, saldríamos más fuertes, y murieron 30.000 personas, según cifra oficial del gobierno, mientras son 50.000, los fallecidos, superando a todos los países de Europa y el mundo, con relación a número de habitantes. El batiburrillo de las 17 autonomías sirve solo para enfrentamientos, y el presidente Sánchez, cómo Pilatos, se lava las manos. 
 
Los supuestos rebrotes de contagios se ceban con Madrid, los gobiernos limítrofes dicen que la capital les perjudica por qué el virus no entiende de fronteras. Pueblos autoconfinados, normas y leyes discordantes, enfrentamientos políticos y unos se echan las culpas a otros. Sánchez se fue de vacaciones en plena pandemia. En general un paréntesis dejado a la mano de Dios. 
Así nos va y nos vemos, con mascarillas y dando palos a todo lo que sé menea sin acertar en la diana. Miedo, incertidumbre y avanzando la ruina en los bolsillos de los españoles. 
 
Se llegó tarde y mal, 'por que en la manifestación nos va la vida'. Se vendió la idea de salvar la temporada turística. Ha resultado ser una catástrofe para hosteleros y todo el sector. El 85 % de los hoteles echan el cierre. La industria, el comercio, la agricultura y la pesca ven el precipicio económico. A excepción del Ibex - 35 que se tragó otro 'aló presidente' y la señora Botín sintonizó claramente con eso de 'arrimar todos el hombro'. Qué digo, por decir, que si en realidad quién crea puestos de trabajos y eleva la economía son las pyme's por qué no se ha reunido con pequeños y medianos empresarios, y así el Santander y otros, captarian más clientes, inversores y personal que sostienen la banca, la administración, el amplio plantel político y asesores. 
 
El tejido empresarial echado por tierra. Así nadie ve el final del oscuro túnel. 
La salud un desastre, en una de las mejores infraestructuras y capacidad profesional sanitaria de Europa. La economía se hunde cómo un náufrago sin tabla de salvación. En el capítulo social y humano nos distraen, separan a las familias y amigos, nos alejan y perdemos la fuerza. España si puede, pero queda claro que Sánchez no da para más y las fuerzas les flaquean. Eso sí, sus inventivas exclusivamente van dirigidas a mantenerse en el poder. Esto no es nuevo. 
Hasta aquí son argumentos contrastables, inequívocamente irrebatibles e irrefutables. 
 
Ahora voy a engañar a Sánchez. ¿Usted cree que tendré éxito? Voy para allá. 
Está claro, ni la prensa española es cobarde ni el río de escrituras críticas sirve para hacer reaccionar, poner a este gobierno social-comunista a trabajar o, por lo menos, desmoralizar a Pedro Sánchez. A ver si llevando la corriente, mintiendo a quién miente, nos entendemos. 
 
Sí, por qué muchos no descansamos, estamos hartos y 'no dormimos'. El 95 % de los españoles, estamos sin pegar ojos. Este Gobierno termina con la paciencia, la bondad y el Credo de los españoles. Creo en Dios, Padre todopoderoso. Creador del cielo y la tierra. Creo en... Pedro Sánchez, sus ministros, asesores y sus fieles socios. Así cómo a esos oradores e incondicionales, a golpe de 'limosnas bíblicas', qué siguen y persiguen al 'maestro', mostrando la máxima confianza en las acciones, sermones y ocurrencias del alto don divino que nos llegó, cómo un Ángel, caído del cielo. San Pedro, que todo lo convierte en oro, los panes los multiplica, e incluso, se dice (lo digo yo) que en el litoral cercano al Palacio de las Marismillas, en el Parque de Doñana, término municipal de Almonte, Pedro Sánchez anduvo sobre las tranquilas aguas del Océano Atlántico durante su desconexiones ejecutivas. Hay que tener moral y creer. Sus dogmas son doctrinas, porqué 'no hay peor ciego que el que no quiere ver'. Ya sabe, 'la fe mueve montañas'. La doctrina de Sánchez cala, empapa, da brillo y esplendor en la conciencia de muchos. ¡ Lo que hace el dinero, eh !. 
 
Las mentiras, engaños y tropelías del presidente son milagros y consigue hacer comulgar con ruedas de molinos a todos los que se acercan a sus homilías desde el púlpito, denominado Congreso de los Diputados o altavoces cercanos 'comprados con el sudor de la frente de enfrente'. Y es que desde las audiciones televisivas la oración es más espiritual, que bastante tiempo estuvo predicando con su Peugeot 407 por los caminos de España a golpe de megáfono. 
 
Por ello, y por mucho más, lo he decido. No me avergüenzo al decirlo. Soy defensor a ultranza de Pedro Sánchez. Con los ojos cerrados y a pies juntillas, a rajatablas y cómo un fans de The Beatles. Qué ni sabíamos que decían, si decían, y sin embargo eran los mejores. La música se adentraba en nuestros corazones aunque estuviéramos en una cueva. Las grutas de Liverpool. The Cavern Club, hoy el templo de la música. 
 
Sánchez, junto a sus incondicionales, se convertirán en el símbolo de la suerte, ejemplo a seguir por las nuevas hornadas de vástagos politólogos. Su magnetismo supera al mejor hipnotizador de masas y su capacidad de sugestión solo podría ser comparable al psicoanálisis de Sigmund Freud, una de las mayores figuras intelectuales del Siglo XX. 
 
El sanchismo, que no el socialismo, (que esa es otra), se erige en el mayor fenómeno de los tiempos modernos y por los siglos de los siglos... Sí, por qué al final se perpetua y pasa a la Historia. Y lo recordaremos, por sus actos, salvación de España y atribuir a los muertos y a los vivos ser culpables de sus propias tragedias. Sin duda, podían ser muchas más. Menos mal que él salvó entre 350.000 a 400.000 personas gracias a su gestión de la pandemia y que nos confinó. Ya digo, un héroe ante una comunidad española de necios y apamplinados, que ambientamos los balcones con aplausos. Un brindis al sol, que se le dedicó al sector sanitario. Mientras nuestros técnicos se debatian en primera fila con enfermos terminales, asfixias del sistema respiratorio causados y potenciados por la Covid-19. Las UCI's a tope y hombres y mujeres sin el material sanitario que les protegieran y poder afrontar sus actividades con seguridad y desarrollar sus funciones cómo auténticos profesionales comprometidos con su trabajo. Lo demostraron con creces, pero gracias a sus esfuerzos ímprobos e inconmensurables. El resultado fatídico fue de más de 35 sanitarios muertos y 52.000 infectados, según datos oficiales. Pero Sánchez y Simón, consensuado con el 'comité de expertos' decían que 'juntos saldríamos más fortalecidos'. Se referían a ellos. Los demás nos consideramos mermados, vilipendiandos, aterrorizados y huérfanos de vigías públicos irresponsables con sus cargos.
 
Sánchez miente, pero tiene arte. Nos promete y no cumple, le sale gratis y además, según las encuestas del CIS del socialista retruécano Tezanos, que no le va a la zaga, las consultas nos las ofrece victoriosas, Qué si la moción de censura de VOX no lo remedia, qué es improbable, Pedro Sánchez es capaz de salir con mayoría absoluta en las próximas elecciones. ¿ Qué no?, pregúnteselo a José Félix Tezanos. Lo imposible lo convierte en algo más elaborado. Nada más.