El calcio es un mineral que todos reconocemos por su rol principal en la salud de nuestros huesos. Sin embargo, se trata de un nutriente cuyas funciones son muy amplias y de allí la importancia para nuestro cuerpo.

Dadas las grandes proporciones de calcio que hay presentes en nuestro cuerpo, sobre todo almacenado en huesos y dientes, se lo considera un macromineral que necesitamos a diario en cantidades que promedian los 1000 mg.

El calcio, más allá de los huesos

Si bien el calcio es un nutriente clave para el crecimiento y desarrollo de los huesos, así como para su mantenimiento y la prevención de enfermedades óseas como la osteoporosia el calcio tiene otras funciones más allá de los huesos:

Contribuye a la salud dental

Interviene en el sistema nervioso y muscular

Influye en el metabolismo y previene enfermedades

Protege la salud cardiovascular

Cómo cubrir la cuota de calcio

Como hemos visto, el calcio es de gran importancia para la salud toda del organismo y por ello, necesitamos cubrir la cuota de este mineral cada día.

Para ello, podemos acudir a los lácteos: leche, yogur o quesos, que son una gran fuente de este nutriente. Aunque también podemos acceder a otros alimentos si no consumimos lácteos, tales como pescados azules y mariscos o bien, opciones veganas como legumbres, frutos secos, semillas varias, algas y algunas verduras como los grelos, zanahorias o berro o frutas como los higos.

Por supuesto, para mejorar su absorción necesitamos vitamina D que podemos obtener de los alimentos o al exponernos al sol, y también, es favorable no ingerir fuentes de calcio junto a fuentes de hierro o de oxalatos y fitatos que reducen la utilización del mineral en el organismo.