Antes de utilizar el vehículo hay que tener especial precaución y desinfectar aquellas partes y zonas en las que es más fácil contagiarse o transmitir el coronavirus, ya que puede sobrevivir y resultar infeccioso durante horas en aerosoles e incluso días en superficies como el acero inoxidable o el plástico

Así, se recomienda limpiar todas las superficies mediante productos desinfectantes. Las zonas de especial riesgo son: volante; palanca de cambios; freno de mano; tiradores de las puertas; botones de los sistemas de entretenimiento y climatización; pantalla táctil; tallos de la columna de dirección, como intermitentes o limpiaparabrisas; palancas de ajuste del asiento; apoyabrazos; cinturones de seguridad o elevalunas; entre otros.

Así, para preparar una disolución de hipoclorito sódico hay que tomar 20 mililitros de lejía de cualquier marca, verterlos en una botella de litro y llenar con agua del grifo hasta completar. A continuación cerrar la botella y darle varias vueltas. De esta forma se puede disponer de un litro de disolución con la concentración necesaria 1:50. Con esta mezcla se puede mojar una bayeta para desinfectar y limpiar las superficies. Los virus se inactivan tras cinco minutos de contacto con desinfectantes usados por el público en general.

En cuanto a la solución hidroalcohólica, se utilizará para desinfectar los objetos de uso personal como gafas o móviles, e incluso para las manos si no tenemos posibilidad de lavarlas con agua y jabón. Para hacer esta solución se puede utilizar el alcohol que se tiene en casa, que tiene una concentración del 96%. Para rebajarla hasta el 70% recomendado se puede hacer tomando 70 mililitros de alcohol de 96 grados y añadir 1200 mililitros de agua en un recipiente cerrado. Tras darle varias vueltas la disolución ya está preparada para humedecer un paño y aplicarla a los objetos personales.

Hay que tener precaución con algunos de los elementos del coche, ya que si se utiliza una proporción muy elevada de lejía, amoníaco o incluso alcohol se pueden deteriorar, decolorar o desteñir.