La Comunidad de Madrid ha reforzado la seguridad para los usuarios del Pantano de San Juan, cuya playa de la Virgen de la Nueva es la única excepción de la prohibición general de bañarse en ríos, lagos y pozas remansadas de agua dulce y no tratadas, en el ámbito territorial de nuestra región.

Dicho refuerzo –que se inició el pasado 25 de junio y se prolongará hasta el 10 de septiembre– se acometerá a través del convenio que ha presentado el viceconsejero de Interior y Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112, Carlos Novillo, que ha sido suscrito por ASEM112, el Comité Autonómico de Cruz Roja de España y los ayuntamientos de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa.

Novillo ha trasladado “la importancia de respetar la prohibición del baño en ríos y pantanos, no sólo para la prevención del COVID y la protección medioambiental, sino porque son aguas que esconden peligros que en ocasiones no se detectan y generan una falsa sensación de seguridad que dan lugar a accidentes fatales”. “Por ello, apostamos por lugares regulados y vigilados como hacemos con este convenio para, entre todos, conseguir un verano seguro”, ha apostillado.