El día amanece fresquito en Fuenlabrada. Son apenas las 8 de la mañana de un jueves a mediados de octubre y Antonio D. G. se dispone a comenzar su jornada laboral. Antonio se dispone a coger el autobús que le llevará al concesionario de vehículos donde trabaja en la misma Fuenlabrada. No podemos sino encontrar un tanto paradójico – y al mismo tiempo aplaudir – el uso del transporte público por alguien al que, dado su trabajo, esperaríamos que hiciera uso diario de su vehículo particular. Armado con su gel para la higiene de manos y su mascarilla – mascarilla quirúrgica en este caso – a Antonio le aguardan apenas 15 o 20 minutos de trayecto en el bus antes de llegar a su puesto de trabajo, previo paso por el bar de confianza para disfrutar de su consabido desayuno. En el bar, charlando con el dueño y algunos de los habituales parroquianos a esas horas, el tema de conversación no puede sino girar en torno a la pandemia, la situación en Madrid y la confusión sobre las medidas adoptadas tanto por la Comunidad de Madrid como por el propio Ayuntamiento de la capital.

Alguno de los contertulios en torno al café y la tostada se queja además de la falta de unidad de nuestros políticos a nivel nacional (pero también local) en el frente de batalla de la guerra contra el virus. Una mezcla de frustración, enfado y, a su vez, hastío invade a los presentes (independientemente de sus filiaciones políticas) tras constatar día tras día la falta de unidad de nuestra clase política en general y como arriman el ascua a la sardina de su conveniencia en vez de remar todos juntos en aras del bien común. Alguno de los parroquianos parece estar de acuerdo con la aplicación del nuevo estado de alarma en la Comunidad de Madrid por el Gobierno central, pero la mayoría solo lo justifica por las inquinas entre socialistas y populares, entre el gobierno de Sánchez y el de Díaz Ayuso.

Las nuevas medidas de movilidad adoptadas para la Comunidad de Madrid

Según el Real Decreto publicado en el BOE y vigente desde el pasado 9 de octubre, entraban en vigor nuevas medidas que afectaban nuestra movilidad en la Comunidad de Madrid. Concretamente, estas medidas son aplicables a Madrid capital, Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla y Torrejón de Ardoz. La entrada y salida de personas en cada uno de estos municipios madrileños quedaba restringida a aquellos casos en los que estuvieran justificadas por motivos de trabajo, de salud, de acceso a un centro educativo, acceso a una entidad bancaria, de seguros, legal o administrativa, regreso a la vivienda de residencia, tener que presentarse a un examen, deber asistir a una persona mayor, a un menor de edad o a un dependiente, u otras causas de fuerza mayor.

Hablamos de un tipo de confinamiento muy similar al de hace meses en lo relativo a las excepciones que justifican la movilidad, pero mucho más light ya que está circunscrito al municipio de residencia y no a nuestras propias viviendas. Asimismo, estas nuevas medidas de movilidad vigentes desde el 9 de octubre especifican que la circulación por carretera por los municipios madrileños arriba mencionados estaría justificada y permitida solo si el origen y destino del desplazamiento estuvieran fuera de dicho municipio. Esto no es óbice para que las autoridades desaconsejen cualquier tipo de desplazamiento a no ser que fuera estrictamente necesario y se correspondiera con alguno de los supuestos que hemos mencionado anteriormente en términos de justificación de nuestra movilidad.

Además de los municipios madrileños a los que la nueva normativa estatal afecta, la propia Comunidad de Madrid establecía sus propias medidas en otros municipios, y no solo en términos de movilidad, sino también en otros aspectos. Así, el aforo de clientes en los comercios queda limitado al 50%, debiendo cerrar los mismos a las 22:00 horas como máximo, a las 23:00 horas en el caso de establecimientos de hostelería. Además, las reuniones quedan limitadas a un máximo de 6 personas. Estas nuevas medidas adicionales de la Comunidad entraban en vigor para algunas de las denominadas Zonas Básicas de Salud (ZBS) en los municipios de Arganda del Rey, Collado Villalba, Colmenar Viejo, Coslada, Humanes y Moraleja de Enmedio, San Sebastián de los Reyes y Villa del Prado y Aldea del Fresno.

 Medidas específicas del Ayuntamiento de Madrid

Además de las medidas adoptadas por el Gobierno central o la Comunidad, el propio Ayuntamiento madrileño ponía en marcha un paquete de medidas específicas para la capital madrileña. En lo relativo a los establecimientos de hostelería y restauración y locales de apuestas, el aforo del local queda limitado al 50%, se prohibe el consumo en la barra, debe haber una distancia mínima de 1,5 metros entre las sillas y con un máximo de 6 personas por mesa, y los establecimientos deberán cerrar a las 23:00 horas (excepto para el reparto de comida a domicilio). Por ende, y al margen de la hostelería, cualquier establecimiento abierto al público deberá estar cerrado a las 22:00 horas, con la excepción de servicios esenciales como farmacias, veterinarios o estaciones de servicio. En cuanto a la práctica de actividades deportivas, el aforo queda limitado al 60% en espacios exteriores y al 50% en los interiores como un gimnasio. La práctica de deportes en grupo queda fijada en un máximo de 6 personas.

La asistencia a iglesias y lugares de culto queda limitada a un tercio del aforo máximo. En el caso de los velatorios por un fallecido, el aforo máximo queda fijado en 10 personas (para espacios cerrados) y 15 personas (para espacios al aire libre). El número máximo de personas que podrán asistir a una ceremonia de entierro o cremación de un fallecido queda limitado a 15, independientemente de ser personas convivientes o no. Otras de las medidas específicas adoptadas por el consistorio madrileño incluyen la posibilidad de realizar actividades presenciales en centros privados de enseñanza, academias particulares o autoescuelas siempre que el aforo del local no supere el 50% y se mantenga el correspondiente distanciamiento social.