La valiente doctora estadounidense Carrie Madej, siempre con un par de ovarios, dirigió dos grandes clínicas médicas en el estado de Georgia. Desde los veinte años, como el que estas líneas garabatea, se sintió atraída y  fascinada por el turbulento y truculento asunto de las vacunas. Carrie las ha estudiado desde entonces. Su minuciosa y detallada investigación en profundidad la llevó a descubrir cuáles son las tecnologías propuestas para las nuevas "vacunas" covid. No son "vacunas": lo mejor que se puede decir de ellas, " terapias génicas”, transgenizadoras. La tercera guerra mundial, pistoletazo de salida, el momento más crucial de la historia de la humanidad.

De humanos 1.0 a “humanos” 2.0…

Sus investigaciones devienen profundamente inquietantes. Esterilizadores tecno-venenos transgénicos que pueden alterar irreversiblemente nuestro ADN, convirtiéndonos en híbridos humanos-máquinas. Los planes son conectar a los humanos a la Inteligencia Artificial y a las redes de control global. El internet de las cosas, 5-G mediante. Según Madej, este sería el principiar del transhumanismo, convertir a los seres humanos (Humanos 1.0) en transhumanos fusionados con la Inteligencia Artificial (Humanos 2.0). Y del transhumanismo hacia la posthumanidad. Y preguntándose alarmada. "Si tu ADN es modificado por ADN sintético, ¿sigues siendo humano?".

Por supuesto, todo ello llevándose a cabo sin nuestro conocimiento o consentimiento informado.  Colocando  nanobots en nuestros cuerpos para crear una suerte de “supercerebro” global, una conciencia colectiva o "Mente Colmena". Los minúsculos robots que corretearían por nuestro torrente sanguíneo se conectarían directamente a la "nube" en lugar de a un teléfono móvil. El fin de cualquier soberanía personal, la definitiva esclavitud humana.

Completo hipercontrol

Primer objetivo. Reprogramar nuestro ADN para convertirnos en híbridos humano-IA más fáciles de controlar. Segundo objetivo. Implantar una identificación digital de la “vacuna” que permitirá un control total sobre cada persona. Tecnología vinculada a un sistema de crédito social como el de la totalitaria y genocida China.

En el ínterin, definitiva pérdida de autonomía y privacidad, con planes para utilizar la tecnología como "policía predictiva", como en la excelente película de Spielberg, Minority Report. Y nuestra nacional ley Minority Report, en vigor desde el pasado 16 de junio. Declarada guerra contra la humanidad, pues.

Proyecto luciferino hacia la ¿inmortalidad en forma de holograma?

Colaborando, a la sazón y al alimón, FARMAFIA con las grandes tecnológicas, utilizando las denominadas "vacunas" para inyectar nanotecnología en nuestros cuerpos y conectarnos a la “nube” y a la inteligencia artificial.

Seres humanos patentados, la tecnología se utilizará para hipercontrolar a cada persona a niveles nunca antes alcanzados. A través del ingrediente activo de la vacuna que altera nuestro ARN o ADN,  Luciferasa, pues. ¿Código luciferino para borrar los últimos residuos de lo que entendemos por humanidad? No olvidemos, dato clave: el 26 de marzo del pasado año se publicó la patente 060606 de Microsoft. Tan número de la Bestia…

…Y cita a Ray Kurzweil, gran pope de Google. Uno de los principales defensores del transhumanismo. El iluminado en cuestión afirma que todos los seres humanos deberían fusionarse con la Inteligencia Artificial en 2030 para alcanzar la vida eterna cargando nuestros recuerdos y descargándolos en avatares. El objetivo es que los humanos se conviertan en hologramas similares a Avatar, año 2045, Dmitri Itskov mediante. “Inmortalidad”, infaustos y genocidas sueños húmedos de las sociópatas élites. Los nefastos “estrellados”, hacia las estrellas. Convertirnos en titanes para visitar, algún día, Titán. En fin.

https://rumble.com/vhknc1-dr-carrie-madej-the-battle-for-humanity-transhumanism-and-vaccines.html