La gingivitis es una enfermedad frecuente que causa una inflamación leve de los tejidos blandos que rodean al diente. A pesar de que pueda verse como una complicación grave, la gingivitis es una enfermedad reversible. Sin embargo, es necesario consultar a un especialista para que se pueda tratar la condición de forma rápida para que los síntomas no vayan más allá. Pues la inflamación puede comenzar una descomposición del hueso, causar periodontitis y conducir gradualmente a la pérdida del diente.

Es muy “común” que las personas se olviden de realizar una limpieza profunda y de las revisiones preventivas periódicas del dentista. Lo cual es un error, pues ambas son fundamentales para prevenir no solo la gingivitis, sino cualquier tipo de enfermedad o infección.

Causas de la gingivitis

Como muchas enfermedades bucales, la causa más común es la falta de higiene o una mala higiene bucal. Con cambios tan simples como cepillar tus dientes diariamente después de cada comida (3 veces al día), acompañar el cepillado con la limpieza de la zona entre los dientes con hilo dental y usar enjuague bucal suave para eliminar los gérmenes, puedes eliminar los riesgos de padecer gingivitis. Adicionalmente, otras causas incluyen:

  • Placa dental y sarro en los dientes

La falta de un cepillado meticuloso de los dientes favorece la formación de sarro y placa, lo que provoca la inflamación de los tejidos de las encías adyacentes. El sarro está formado por bacterias que crecen cuando los restos de comida y azúcar permanecen en los dientes formando una capa sólida alrededor de ellos.

  • Herencia

A pesar de que la herencia desempeña un papel en el desarrollo de las enfermedades dentales, nada es seguro si se invierte en la prevención. Sea cual sea la base hereditaria, no hay nada capaz de intervenir y determinar la salud de los dientes más allá de su propio cuidado y limpieza.

Tratamiento para la gingivitis

El tratamiento dependerá de la extensión y el estadio de la inflamación. En el caso de la gingivitis, es recomendable cepillar los dientes a intervalos regulares. La limpieza dental consiste en eliminar la placa y el sarro de los dientes. Deberás utilizar cepillos interdentales o hilo dental y un enjuague bucal con clorhexidina durante un periodo corto de tiempo.

 

La duración del tratamiento y de la recuperación depende tanto del estadio de la enfermedad como, en gran medida, del cumplimiento a las instrucciones del médico. Si como paciente sigues las normas de higiene y los consejos del médico, el tratamiento se completa más rápido y, al mismo tiempo, se reduce la posibilidad de tener que someterse a una cirugía periodontal, así como minimizar el riesgo de complicaciones.

Prevención de la gingivitis

  • Cepillarte los dientes a profundidad

El cepillado minucioso de los dientes inmediatamente después de cada comida adicionado a un dentífrico especial evitará la aparición de enfermedades periodontales.

  • Utilizar el enjuague bucal y el hilo dental

Como hemos mencionado anteriormente, el enjuague bucal tiene la capacidad de eliminar las bacterias de la boca, a la vez que acelera la regeneración natural de las encías. Y el uso del hilo dental elimina cualquier rastro de comida que se haya quedado entre los dientes. Esto reducirá el riesgo de formación de placa, por lo que es 100% recomendable.

  • Consumir probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos que si se toman en cierta cantidad son muy beneficiosos. Tienen la capacidad de restablecer la flora natural de la boca y evitar el crecimiento de microorganismos patógenos. Además, refuerzan las defensas del organismo contra infecciones fúngicas (hongos) de todo tipo.

  • Evitar los dulces

Los dulces, las galletas, los helados y el azúcar en general son los que más dañan nuestros dientes. Por eso es necesario que cada vez que consumas un dulce te cepilles los dientes después, para que no queden residuos entre los dientes.

¡No descuides la revisión periódica de tus dientes con un especialista y la eliminación de la placa dental! Programa una limpieza dental estándar cada 6 meses. De esta forma mantendrás consultas para un chequeo general que te ayude a mantener una buena salud bucal.

Agradecemos la colaboración de la Dra. Nayade Núñez González, dentista, por compartir y verificar la información para el desarrollo de este artículo. Obtuvo su Licenciatura como Cirujano Dentista en la Universidad de Guadalajara. Es experta en temas como ortodoncia, endodoncia, cirugías y extracciones, por mencionar algunos. Además, la Dra. Núñez se mantiene en constante actualización para brindar la mejor atención a sus pacientes.