A principios de 2017, Madrid acogía la presentación del proyecto Activage (ACTivating InnoVative IoT smart living environments for AGEing well), una iniciativa financiada con 20 millones de euros y enmarcada en el programa H2020 de la Comisión Europea.
 
Un proyecto que nació con el objetivo de afrontar el reto que supone el envejecimiento de la población con soluciones que plantean el uso del IoT ‘Internet of Things’ (Internet de las Cosas), un concepto que se basa en la interconexión digital y que, en este caso, permitirá incrementar la seguridad de los senior, favoreciendo el mantenimiento de su independencia y participación social, así como reducir el impacto negativo que implican las enfermedades crónicas y el deterioro cognitivo.
 
En otras palabras, Activage ha apostado, en sus tres años y medio de desarrollo, por demostrar cómo la teleasistencia más avanzada es la mejor aliada para mejorar la autonomía de las personas mayores. Para alcanzar este reto, esta iniciativa ha involucrado a más de 50 socios de diferentes países europeos tanto del ámbito industrial como de la investigación, así como organizaciones sociales y entidades y Administraciones públicas. Entre las entidades participantes, el Consorcio del Deployment Site de Galicia (DSGAL) ha sido una pieza clave. 
 
Durante el desarrollo del proyecto se llevaron a cabo nueve pilotos a lo largo del territorio europeo para testar la interoperabilidad de diferentes soluciones tecnológicas orientadas a resolver problemas concretos en la población envejecida, teniendo lugar, uno de los más destacados, en Galicia.
 
La labor de Fundación Tecsos, junto con Cruz Roja, Televés y el Servizo Galego de Saúde (Sergas) fue, precisamente, la puesta en marcha del piloto del área de Galicia, en el que participaron 700 usuarios contribuyendo a la validación, integración e interoperabilidad de un servicio de teleasistencia avanzada.