Según una encuesta reciente de la Asociación de médicos y cirujanos estadounidenses (AAPS), de los 700 galenos que respondieron a una encuesta en Internet de la citada Association of American Physicians and Surgeons (AAPS), casi el 60% han declarado que no estaban ''vacunados'' contra el covid.  Este dato contrasta espectacularmente  con lo aseverado por la oficialista American Medical Association de que el 96% de los médicos en ejercicio están totalmente vacunados. Esta última encuesta estaba basada en una muestra de 300 participantes.

NO a los “tratamientos” innecesarios

Ninguna de las dos encuestas representaría, en principio,  una muestra representativa de todos los médicos yanquis, pero la encuesta de la AAPS muestra algo bastante incuestionable: los médicos - como por otra parte siempre ha sucedido, veáse la escasa vacunación ante la gripe estacional- se hallan  lejos de ser unánimes en su apoyo a la campaña de vacunación masiva.

La directora ejecutiva de la AAPS, Jane Orient, dice que es erróneo pretender que una persona que se niega a recibir una inyección sea un "antivacunas". "Prácticamente ningún médico es 'antiantibiótico' o 'anticirugía', mientras que todos se oponen a los tratamientos que consideran innecesarios y perjudiciales para el paciente, o insuficientemente probados".

La encuesta de la AAPS también ha demostrado que el 54% de los médicos encuestados tenían conocimiento de pacientes que sufrían una "reacción adversa significativa". Entre los médicos no vacunados, el 80% afirmó tajante que " el riesgo de las vacunas es mayor que el riesgo de la enfermedad". Y argüían, de paso, sólidas- solidísimas- razones para rechazar el tecno-veneno transgénico.

Algunas de estas razones para rechazar la "vacunación" fueron los efectos a largo plazo no comunicados, el uso de tejido fetal abortado, el "aspecto experimental", la disposición de tratamientos tempranos eficaces, la muerte y los coágulos de sangre. De los 560 médicos en ejercicio, el 56% dijo que prefería ofrecer un tratamiento temprano para la presunta covid.

Multitud de previsibles y letales efectos adversos

También se invitó al personal (no médico) a participar en la encuesta. De un total de 5.300 participantes, 2.548 se ofrecieron comentarios sobre los efectos adversos asociados a  las vacunas de los que tenían conocimiento. Entre ellos, la muerte, la amputación, la parálisis, el nacimiento de niños muertos, los trastornos menstruales, la ceguera, las convulsiones y los problemas cardíacos.

"El lazo de causalidad no está probado. Sin embargo, muchos de estos incidentes podrían haber dado lugar a enormes indemnizaciones si la responsabilidad del producto o la falta profesional hubieran aparecido después de la comercialización de un nuevo medicamento", ha declarado la citada doctora Orient. "Los proveedores de estos productos covid están blindados contra todo tipo de acción judicial".