¿Eres de las personas que aplazan la alarma del despertador tanto como puede? ¿Crees que desayunar está sobrevalorado y que con un café en la oficina o un bollo de camino al trabajo vas que chutas? Hoy te hablamos de las virtudes de tener una mañana productiva y te explicamos cómo empezar tus días con un extra de energía

Todo el mundo tiene una rutina por las mañanas.

Consideramos que la mañana es el momento más importante del día, ya que la rutina que sigas en ese momento determinará tu actitud a lo largo de la jornada.

Poco importa que dure horas o minutos, durante la rutina matinal tú eres quien decide cuáles son tus prioridades.
Por desgracia, la mayoría de la gente tiende a desaprovechar sus mañanas. Si sueles salir por ejemplo estresado de casa para ir al trabajo, lo más probable es que puedas mejorar la manera en que organizas tus mañanas.

Consejos para una mañana productiva

#1 Tu mañana productiva empieza la noche anterior

La preparación es la clave.

Prepara tu ropa de deporte o para el trabajo la noche anterior o cocina la comida que te llevarás al trabajo antes de acostarte.

Te darás cuenta de que tu rutina matinal te resulta menos estresante y de que dispones de más tiempo para ti mismo. De este modo ganarás tiempo y podrás centrarte en las cosas que realmente importan.

#2 Pon el despertador a la hora adecuada

No hace falta que te despiertes con las primeras luces del alba para tener una mañana productiva. Aunque te levantes a las 4 de la mañana o a las 8, lo que realmente importa es que no te sientas estresado a lo largo del día.

Si sueles sentirte estresado porque te falta el tiempo, te recomendamos que pongas la alarma para levantarte un poco antes. Despertarte por ejemplo 5 minutos antes puede marcar la diferencia

El sueño funciona a base de ciclos. Cuando suena el despertador, tu ciclo de sueño se interrumpirá y volverá a empezar desde cero si vuelves a dormirte.

Si pospones el despertador, lo único que conseguirás es sentirte mucho más cansado cuando te despiertes definitivamente. 

#3 Haz la cama

Es la primera tarea que puedes llevar a cabo en pocos segundos. Te resultará además mucho más agradable acostarte en una cama que ya está hecha después de una larga jornada laboral.

#4 Bebe agua

Tu cuerpo necesita agua, sobre todo después de dormir. Procura que el agua se convierta en una parte indispensable de tu rutina matinal. Bebiendo un vaso de agua por las mañanas activarás tu circulación sanguínea, pero también te sentirás inmediatamente más despierto.

#5 Sé proactivo, no reactivo

No respondas a correos electrónicos, mensajes o wasaps y dedica tus mañanas a ti mismo. 

Decide lo que quieres hacer con tu tiempo por las mañanas y ocúpate de ti mismo. Dedícate por ejemplo a las cosas que no puedes hacer a causa de tus obligaciones y compromisos. Si te concentras en cosas que realmente despiertan tu interés, tu productividad mejorará y te sentirás mucho más equilibrado a lo largo del día

#6 Alimenta tu cuerpo

Comer un desayuno saludable y equilibrado es esencial para empezar el día de la mejor manera posible.

Si combinas proteínas, carbohidratos complejos y una buena porción de vitaminas, te saciarás de forma prolongada y contarás con la energía necesaria para afrontar todo lo que se te ponga por delante.