España tiene de las playas más bonitas del mundo, así que ni siquiera es necesario ir lejos de casa. El verano está a la vuelta de la esquina junto con su intenso calor, el escenario perfecto para perderse durante un par de días en la costa del país.

Para hacer la experiencia aún más atractiva, conoce con antelación los mejores hoteles de España en primera linea de playa para planificar con tiempo. Recuerda que son de los más demandados durante esta temporada por obvias razones, así que no sobra dedicar un momento a estudiar cuáles son para reservar desde ahora.

Las mejores playas de Alicante

Es una provincia con kilómetros y kilómetros de costa, perfecta para pasar las vacaciones de verano con su gran número de playas, la mayoría bastante populares. La Playa de La Granadella en Javea es de las playas alicantinas más conocidas, con dos galardones encima como la mejor playa de España.

En cambio, cerca de Alicante capital está la Playa de San Juan, una de las preferidas de sus habitantes por la comodidad de su ubicación. También llama la atención la cantidad de chiringuitos en los que comer y beber mojitos, junto con sus pistas de vóley playa y mini porterías de fútbol para pasar un buen rato con la familia.

Por otro lado, Villajoyosa es un pueblo de pescadores con un atractivo turístico bastante único al conservar sus orígenes, algo de lo que disfrutamos en su bello entorno. Además, aquí se encuentra el Blue Line Apart Hotel, caracterizado por sus cómodas habitaciones y sus espacios abiertos en un ambiente de lujo.

Las playas paradisíacas en Cádiz

83 playas y calas se reparten a lo largo de la Costa de la Luz en sus 16 municipios costeros. Las aguas cristalinas, la arena fina y dorada y la luz en el litoral hacen que sean ideales para disfrutar de unos días de descanso. Aquí consigues cualquier tipo de playa, desde familiares hasta nudistas o con chiringuitos.

La Playa de Bolonia es una de las más emblemáticas por ser un paraíso de arena blanca en un entorno casi salvaje, aunque su popularidad ha hecho que las personas acudan con más frecuencia. Visitar sus dunas y el conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, un Monumento Histórico Nacional, son de las actividades que hacen único este sitio.

En cuanto al alojamiento, existen varias opciones muy interesantes para explorar con comodidad el centro histórico de la capital a la vez que estás a un par de metros de la costa. La vista al mar está asegurada en estos sitios, además de una deliciosa experiencia gastronómica.

Lo que no te puedes perder en Tenerife

Senderismo, actividades de aventura, cultura y ciudades Patrimonio de la Humanidad es apenas el inicio de todo lo que puedes hacer en la isla más pintoresca de Canarias. Durante gran parte del año, es posible perderse entre sus calles y lugares escondidos, gracias a las agradables temperaturas que permanecen.

Muchas de sus playas poseen la distinción de Bandera Azul, distintivo otorgado por la Fundación Europea de Educación Ambiental que denota la calidad del agua y los servicios de socorristas, entre otros factores. En total, Tenerife cuenta regularmente con 12 playas con Bandera Azul al año, aunque varía según sean las condiciones.

Algo muy peculiar de las playas en Tenerife es su arena negra, derivado del origen volcánico de la isla que ha dejado su impronta en muchas zonas. El contraste con el paisaje crea un panorama que se puede apreciar en muy pocos lugares del mundo, lo que deja una sensación imponente.

En la isla, encuentras desde las playas más concurridas hasta otras vírgenes y salvajes. La variedad de opciones es ideal para que cualquier persona planifique su viaje con algo de antelación con Top Sea Views y vaya directamente a lo que le guste, aunque también funciona muy bien para explorar.

Las opciones de alojamiento son diversas, con una gran cantidad de experiencias diferentes. La geografía tan particular de la isla hace que en un hotel tengas casi a la mano una montaña, mientras que en otro predomina el acceso a la playa. En el mejor de los casos, podrás disfrutar de ambos panoramas.

Mallorca, el destino turístico de lujo

En realidad, esconde una gran cantidad de playas y calas en lugares pintorescos casi congelados en el tiempo, algo que contrasta por completo con el turismo de lujo que todos conocemos. Las arenas doradas y las aguas transparentes crean un paisaje de ensueño y salvaje a su vez.

El alojamiento es una maravilla en sí mismo por el nivel de detalle que suelen tener los hoteles con sus invitados. Así, se contrasta el hospedaje de lujo con la visita a lugares que apenas han sido visitados. Es una de las experiencias más particulares que valen la pena tener, y quizás el próximo verano sea la oportunidad de oro para ello.