En relación a la epidemiología de los trastornos mentales, los trastornos afectivos constituyen la principal causa de discapacidad en los países desarrollados (López y cols., 2006). Veamos la prevalencia-año, es decir, la proporción de personas que durante un año padecerán el trastorno en algún momento del mismo, de algunos trastornos mentales en España según el estudio ESEMED. Fuente: Publicación MASSON

 

Prevalencia-año en España según trastorno mental

 

 

 

Mujeres

Hombres

Diferencia

%

Episodio depresivo mayor

5,62

2,15

261,4

Trastorno estado de ánimo

6.25

2,33

268,2

Fobia específica

4,20

1,19

353

Trastorno de ansiedad

7,61

2,53

300,8

Trastorno mental

11,44

5,25

218

 

En España, la gran brecha de género en trastornos mentales es uno de los datos más cuidadosamente ocultados por el lobby feminista radical español.

           La tabla anterior nos permite afirmar que las mujeres, respecto a los hombres, presentan el doble de trastornos mentales, el triple de trastornos de ansiedad, más de dos veces y media bien de trastornos del estado de ánimo bien de episodios depresivos mayores, así como más de tres veces y media de fobias específicas.

            Esta realidad del estado mental propio del género femenino, una gran brecha de género, debiera hacernos replantear el gran riesgo que corren decenas de miles de hijos en manos de custodias exclusivas maternas, la custodia estándar y mayoritaria en este país. Custodias sin ningún control o supervisión de la idoneidad de esa progenitora una vez se otorga siguiendo una plantilla de corta y pega en la que sólo se cambia el nombre de los progenitores e hijos. Urge, pues, una ITCM, Inspección Técnica de Custodias Monoparentales –ya maternas, ya paternas–, máxime cuando los, las y les del “gobierno” han tenido el descaro y la irresponsabilidad de prohibir el Síndrome de Alienación Parental (SAP) –tan cierto como que todos los días sale el sol–, dejando indefensos a miles y miles de hijos que están siendo embrujados en hogares insanos, esto es, recibiendo un maltrato emocional que les dejará secuelas de por vida.

           Esta gran brecha de género en enfermedades mentales debiera hacernos recapacitar por una vez de la urgente necesidad de implantar la custodia compartida como opción preferente, salvo alguna incidencia puntual que la desaconsejase.

           De este modo, los menores sortearían el riesgo de caer en un hogar enfermante sin posibilidad de escape en el que con gran probabilidad sería adoctrinado día y noche con el Síndrome de Alienación Parental (SAP), una especialidad materna según los estudios en vigor, y que constituye un maltrato de los más lesivos para la Infancia al ser de tipo emocional.

           De entrada debiéramos examinar las custodias monoparentales, esto es, exclusivas, empleando una ITCM (Inspección Técnica de Custodias Monoparentales) y a la par arbitrar el cambio del articulado del Código Civil para poner la Custodia Compartida como opción preferente, porque todo progenitor con trastorno mental es inadecuado para ejercer la guarda y custodia de un menor.

AUTOR de “La industria de Género al desnudo” (SND) e “Hijos del feminismo”