Para mejorar nuestro cabello, hay pocas técnicas más eficaces que un tratamiento de taninoplastia, aunque muchas veces no sabemos como conservarlo después. Para cuidarlo, hay que hablar en primer lugar del lavado: “Para que el cabello mantenga mejor el tratamiento, lo adecuado es usar un champú que no tenga sal o con pH neutro. Nunca debemos usar un champú anti-residuos o de limpieza, ya que el tratamiento puede desaparecer antes de tiempo y lo que queremos es que dure el mayor tiempo posible. También, eliminar los champús para cabello seco o antifrizz, ya que también interfieren, o las mascarillas con frecuencia diaria. Por el contrario, recomiendo acondicionadores especiales para taninoplastia” – nos cuenta Sonia Atanes, directora de SAHB.

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¿Qué es la taninoplastia?

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La taninoplastia es el equilibrio entre la naturaleza y la tecnología que transforma la materia prima vegetal Tanino, un bioactivo orgánico que funciona como aglutinador de proteínas, completando de forma natural y segura, conduciendo y potenciando la acción de todo activo unido a él, promoviendo mayor adhesión y absorción de cualquier tratamiento a la fibra capilar: “Podríamos decir que se trata de un sistema de reeducación capilar por medio de 14 productos y 23 tratamientos a partir de estos. Lo que se consigue es cambiar el cabello tanto a nivel interno como externo, su textura, su forma y su color. Estos tratamientos van al centro del problema y tienen muy clara su finalidad, con una duración que va de los 45 minutos a las 4h, según cada caso” – comenta Sonia Atanes, directora de SAHB.

Beneficios de los taninos aplicados al cabello

El tanino es un polifenol de origen vegetal en diferentes formas, cataliza las proteínas, es antiséptico, soluble en agua, bactericida, cicatrizante, antiinflamatorio, astringente y antioxidante. En definitiva, es un aglutinador natural que asociado a otros elementos naturales forma un poderoso agente sellador y potenciador de los nutrientes. El tanino se concentra en las cadenas internas del cabello, rellenando los espacios generados por la ausencia de proteína, penetrando a través de las cutículas y actuando directamente en las macro y microfibras. Después del tiempo de exposición, que sirve para la completa absorción de nutrientes, estas macro y microfibras ya se han regenerado por el tanino, impulsado por el agua que actúa como conductora de nutrientes en toda la fibra capilar, sellándolo por el efecto de la alta temperatura de la plancha, responsable del realinamiento interno y externo del cabello.