Los videojuegos se han convertido en la opción de ocio preferida para millones de personas a nivel mundial. A lo largo del año se crea gran expectación en torno al lanzamiento de determinados títulos que paralizan al planeta. Estas creaciones muestran una enorme calidad en sus contenidos, poniéndose a la altura de producciones cinematográficas, además de tener una jugabilidad que enganchen al usuario en cuestión.

Grandes corporaciones desean llevar la voz cantante a la hora de lanzar al mercado obras de culto que sean referencia con el paso de los años. Pese a que es previsible que estas compañías sigan marcando la pauta, se ha empezado a utilizar un nuevo sistema de creación de videojuegos basado en la inteligencia artificial que permite utilizar muchos menos recursos para conseguir unos productos de enorme calidad.

Conocido como machine learning, esta nueva técnica da la oportunidad a pequeños creadores de hacer historia en un mercado tan competitivo. El pilar fundamental será crear sistemas basados en la inteligencia artificial que se retroalimenten a través de algoritmos y sean autodidactas, tecnología en que se basan las nuevas tragaperras online.

Google no ha querido dejar pasar la oportunidad que brinda esta nueva herramienta. Por ello, está desarrollando el Proyecto Quimera, cuyo fin último será encontrar aplicaciones basadas en esta nueva forma de creación tecnológica. En este sentido, Erin Hoffman-John, director creativo de Google Stadia cuestiona: "¿Qué pasaría si un equipo de 14 personas pudiera hacer un juego a la escala de World of Warcraft? Parece un objetivo absurdo, ¿verdad? Lo que pasa con los juegos como WoW es que dependen de una gran cantidad de creación de contenido repetitivo y pesado. Los artistas y los guionistas están haciendo una gran cantidad de trabajo esencialmente duplicado, ahí es donde va gran parte de la inversión. Si nos fijamos en la cantidad de dinero que se gasta en hacer un juego como World of Warcraft, es como 70% de contenido y 30% o menos de código", añade.

Google marcará el camino de muchos creadores que ven en esta nueva forma de producir videojuegos una oportunidad de mercado. El tiempo dirá si es el futuro y todo se basa en él, o simplemente será una opción más.

El machine learning será extrapolable a muchos más ámbitos que el de los videojuegos. Esta técnica da muy buenos resultados en cualquier empresa de compra y venta a la hora de analizar a un cliente futuro. A la hora de dar de alta a este usuario en el sistema de la compañía, la inteligencia artificial podrá ofrecer una información muy valiosa sobre este nuevo usuario basado en experiencias pasadas, y evitando así posibles problemas futuros en los que pueda incurrir.

Sin duda, y a tenor de todo lo mencionado, el machine learning será el futuro de la tecnología, en la que la inteligencia artificial será el centro de operaciones futuras de cualquier sistema.