¿Negacionista? Subnormalista, atiende, sencillamente estoy hasta los huevos de tu terrorismo periodístico. Por Luys Coleto

Ya te ríes de ellos, no queda otra, animalitos. "Nazi", "racista", "fascista", "machista", "homófobo", "terraplanista". Y, por supuesto, “negacionista”, vinculándote de alguna manera al filonazismo. Qué burdos y chabacanos son, la verdad. Palabras policía, es lo que hay. Dardos de reprobación inmediatamente arrojados para cortar, de forma abrupta, cualquier razonable y sosegado debate, discusión o argumento discrepante. Arma zafia, muy tosca la verdad, pero profundamente efectiva, en manos de quienes no cuentan con razones, sino con los dogmas de las nuevas y despóticas religiones. La tecnocientífica, top. Palabras tergiversadas, desfiguradas, demonizadas y transformadas y convertidas en el torturante gato de nueve colas.

Negacionistas, vosotros

Los negacionistas sois vosotros, vividores y tontos oficiales, que negáis la evidencia científica por un plato de lentejas. Negáis la verdad. Mafias plurales - políticas, financieras, médicas, militares, periodísticas - vosotros sois la única y verdadera pandemia. Vosotros, inmejorables feiqnius, sois vergüenza y chiste mixturados, le estáis quitando demasiados lectores a El Jueves. Eso sí, teniendo la puta gracia allende la espalda pierde su castísima denominación. De todas formas, hay que ser bastante tolai para tragar - queridos tragacionistas, os cabe todo - vuestro terrorismo informativo.

Vosotros, negacionistas, chupapollas de vuestros amos, nada más. Megaestructuras de desinformación e infoxicación, todo magníficamente pagado y regado y lubricado por gobiernos y "filántropos" criminales, emprendiendo una guerra psicológica sin cuartel contra la parte del pueblo que jamás se va a someter. Sois bazofia. Tú, negacionista. Tú sí, por negar la libertad humana. Tú, negacionista, por engañar, ocultar y negar sistemáticamente la verdad.  No sabía que, por lo visto, tener un punto de vista disímil de los mass-mierda mayoritarios o del gobierno títere de turno era  ser negacionista.

Periodismo, mentira compulsiva

Claro que muchos son negacionistas. Negacionistas de una Colosal Mentira elitista. Negacionistas porque se niegan a vivir manipulados, empobrecidos e hipercontrolados. Niegan el nuevo sistema de esclavitud que se pretende imponer. Y cada día son y serán más. ¿Negacionistas? Malditos corruptos, jamás podrán vincularnos con vuestro infinito chupaculismo ni con vuestra ciclópeas mediocridad y vesania.

Negacionista es (casi) toda la prensa española, negando que nos queréis volver gilipollas, pero os vais a comer un mojón. Bien grueso. Tú me llamas negacionista. Tú sí que lo eres. Y lo sabes. Pero si quieres utilizar retórica de la Segunda Guerra Mundial, tú, colaboracionista. De un caterva de psicópatas satánicos y degenerados. Tú, colaboracionista de tus amos - visibles e invisibles- que están perpetrando crímenes de lesa humanidad. ¿Negocionistas? Sí mejor, más certero. Untadísimo perrodismo del bueno ¿Cuál es la última subvención de papá estado para este año? ¿No os conformáis con quince millones de pavos?

Periodismo, terror sistemático

Negacionistas de la evidencia científica, colaboracionistas del mal. Y vendidos. Y traidores. Bazofia mercenaria,  solo difundís miedo y odio a la población. Negacionista es la prensa que niega que exista otra verdad, otra forma de concebir el mundo, la vida, la medicina, la educación. Verdades como puños, nada de negacionistas, que ya no sabéis ni qué palabras inventar. ¿Os hacéis llamar periodistas? ¿En serio? Yo también lo soy, pero vergüenza me da pertenecer a una profesión así. ¿Negacionistas? Negacionistas no, más bien amantes de su innegociable libertad. Negacionistas sois vosotros que atentáis sistemáticamente contra la verdad y la información fiable.  Negacionistas, ¿por qué? ¿Por no apuntarme  al terrorismo mediático?

Se os cae la farsa, por momentos. Los únicos negacionistas y terroristas - de la información, por ejemplo- sois vosotros. Terroristas - gallifantes, perrodistas y milicos, preferentemente- erigiendo una falsa realidad, con sus falsas pandemias de pretexto, el embuste de la segunda ola mejorando a los terroristas más sanguinarios, machacando vuestras trolas a todas horas, sin investigar, sin cuestionar, sin inquirir, todo cual matraca de película de terror de serie B. Vosotros a lo vuestro, ale, a acojonar a la población, obedeciendo, dóciles chuchitos, a los amos. Se os desmonta el teatro por momentos, majos, pero vosotros a seguir, a continuar engañando y arruinando a la gente. Ojalá todo esto sea el principio de vuestro final. En fin.