Querido Dieguito:

Mucho, muchísimo más grande

que marcar el gol de la victoria

en la final de la Copa del Mundo

es lo que te espera

en tu Primera Comunión.

Hoy va a entrar Jesús,

Jesús que es Dios,

en tu corazón.

Recíbelo como Él merece,

con todo tu amor,

y así cada domingo

a partir de hoy.

No la Copa del Mundo

sino la Copa del Cielo

tienes que ganar

partido a partido

y de gol en gol

dando de ti mismo lo mejor.

Esfuérzate en ser bueno,

haz caso al Entrenador

que te habla en el corazón

y en la final de tu vida

serás campeón.