Sin duda alguna, uno de los problemas más graves del futuro es el almacenamiento y suministro de agua dulce potable. Esta preocupación se agrava aún más, si se analiza desde la perspectiva de la vida en el campo, donde los grandes sistemas de suministro no están instalados.

Sin embargo, aún hoy, en plena plandemia y cuando el fantasma de la falta de suministro aparece y reaparece, en pleno siglo XXI, no hay ni un solo partido político que proponga un cambio radical en las políticas del agua; con solo nombrar el ya por todos conocido Plan hidrológico nacional parece que se resuelve todo y no es así. A excepción de las izquierdas ecologistas no se trata este asunto. Pero el problema sigue ahí, ya que la izquierda solo propone resolver el problema con el control exhaustivo del consumo a través de medidas restrictivas y prohibitivas, como auténticos intervencionistas pasivos.

 

LA POLITICA DE LA MENTIRA 

Si se hecha una pequeña mirada atrás, se puede detectar con cierta facilidad la inversión pública de millones y millones de euros en pistas y autopistas de peaje, que, con el argumento de necesarias, son deficitarias y de repente toca salvarlas con dinero público. De tal manera que, primero nos toca financiar esas autopistas para su construcción y luego volver a pagar para su rescate. Entonces…. ¿Quién gana dinero con esta maniobra? ¿Pero por qué se invierte en esto y no se invierte en un plan hidrológico real?

En invierno aparecen las noticias de riadas y destrozos en inundaciones, a veces, con pérdidas humanas, mientras que de otra manera se podría recoger toda esa agua con un plan de embalses y no sólo de cara a las estaciones secas…como las que comienzan aparecer en los medios de comunicación estas semanas para despistar la opinión pública, sin que el problema sea resuelto.

 

POLÍTICAS IDENTITARIAS PARA RESTAURAR ESPAÑA

Hay otra forma de ser intervencionistas activos y pasar a políticas identitarias. Con sólo desarrollar en España, en cada comarca o cabeza de comarca un embalse local (o lámina de agua) se podrían resolver muchos problemas y no sólo de cara al verano. Láminas de agua lúdicas, como lugares de encuentro, descanso, recreativas, paisajísticas y ecológicas en muchos casos, fantásticas contra la despoblación en lugares remotos. Una red de abastecimiento interior de almacenamiento y suministro.

Vamos camino de 50 millones de Españoles, agrupados cada vez más en masivas concentraciones urbanas, con más consumo, y con menos lluvia. Una resta sin duda que da como resultado la falta de agua. En España el agua debe ser restaurada.