Una médico de urgencias que trabaja en Menorca ha sido recientemente suspendida por alertar sobre efectos dañinos graves por la ‘vacuna’ Covid-19. Ahora está denunciando violaciones continuadas del Código de Núremberg.

La doctora Nadiya Popel, alertó en una entrevista con el Correo de España el 12 de junio que “no consta ningún médico con nombre y apellido responsable de este ensayo clínico, cosa obligatoria porque los experimentos humanos se rigen por el Código de Núremberg”. 

El Código dice que el consentimiento informado tiene que ser voluntario y realizado únicamente por personas científicamente cualificadas. Desgraciadamente, la recomendación para ‘vacunarse’ la hacen cantantes y actores por televisión.

Ninguno de los pacientes de la doctora ucraniana, nacionalizada española, firmó un consentimiento informado, seguramente porque no sabían que estaba en su derecho hacerlo.

No están realizando los seguimientos de los pacientes ni se están recogiendo ni denunciando los efectos secundarios, simplemente se silencian”, reveló.

Según la doctora, el ensayo clínico no ha acabado y se está desarrollando.

La Dra. Popel, que tiene plaza en propiedad, fue suspendida en mayo por seis meses por el Hospital Mateu Orfila en Menorca. El motivo oficial fue “por desobediencia a las autoridades”. Ella afirma que fue por revelar las complicaciones gravísimas de la ‘vacuna’.

“Los efectos secundarios han sido muy inesperados, muy aberrantes. Casi todos tenían clínica neurológica con confusión, cefalea, parálisis facial bilateral o síndrome de Guillain-Barré”, señaló la facultativa.

Afirmó que en 16 años como médico había visto sólo dos casos de síndrome de Guillain Barré – enfermedad poco común que hace que el propio sistema inmunitario ataque los nervios periféricos – pero que en estos últimos dos meses había visto dos casos más.

“Es una enfermedad rara que afecta a gente joven normalmente y puede dejar secuelas” señaló. “Ha dejado secuelas en al menos una persona que conozco, pero probablemente la otra también tenga. Las secuelas son neurológicas, dificultad para caminar y se trata de gente joven previamente sana, sin patología”. 

Además, vio un caso de meningoencefalitis en una joven.

También hay casos de “síncope con desconexión neuronal, coma neurológico, fallo cardíaco y arritmias; son síntomas suficientemente graves para dar la voz de alarma y hablar abiertamente y parar el ensayo clínico (pero) no hay ningún responsable ni en Baleares, ni tampoco en España”.

La Dra. Popel afirmó que le están atacando “por todos lados” porque “la gerencia tiene mucho miedo”.  Según ella, “Consilleria y Servicios Centrales” de Palma de Mallorca presionan a su gerente para que de alguna manera se le silencie.

“Me han suspendido del trabajo y mis compañeros, como ven que no soy deseada por la gerencia o la administración, algunos se han apartado, aunque otros se han activado y están haciendo un grupo de apoyo porque piensan como yo”, señaló.

 

La médico de urgencias ucraniana-española, Dra. Nadiya Popel, perseguida por alertar sobre complicaciones de la 'vacuna' Covid-19. Crédito: Nadiya Popel.
 

En otro momento afirmó que “en febrero comenzaron a vacunar masivamente en Menorca a grupos de maestros y después a policías con AstraZeneca y empezaron a venir masivamente las personas con efectos secundarios y entre ellos efectos secundarios muy graves. Además, venía gente mayor vacunada con Pfizer con efectos secundarios graves”.

Estas vacunas son experimentales”, dijo la médico. “Estamos en un ensayo clínico de fase dos/tres para AstraZeneca y para Pfizer, fase tres. Esto quiere decir un ensayo de casos y controles en que 50% de las personas reciben la sustancia experimental y otro 50% reciben un placebo.”

En el caso de AstraZeneca, algunos reciben la vacuna de meningococo. La gente no lo sabe porque no se comenta y esto lleva a confusión porque alguna gente se siente normal y otras se sienten muy mal. Pero no se tiene en cuenta que el 50% recibe sustancias y otro 50%, no. Esto es muy importante para entender lo que está sucediendo ahora”.

Para efectuar correctamente este ensayo clínico, la médico dijo que debería existir un un equipo científico muy grande, que se dedique sólo a esto y que haga un seguimiento minucioso de todos los pacientes. Ella lamenta que esto no se está efectuando. El único seguimiento que se hace es a salto de mata por los médicos habituales que están sobrecargados de trabajo clínico y con responsabilidades familiares.

La Dra. Popel llegó a España desde una Ucrania “destruida por el Comunismo” hace 20 años y cursó sus estudios en la Universidad de Alcalá de Henares.

“Estaba muy feliz de estar en un país que me parecía libre pero esta situación me ha enseñado que la apariencia de España era de libertad, pero había mucho control a nivel de las empresas”, lamentó. 

En 2016, le diagnosticaron cáncer de senos paranasales para el cual se tuvo que someter a dos cirugías faciales, además de radioterapia y quimioterapia.

“Cuando haya una unión entre las personas – también deberían entrar en estos grupos Políticos por la Verdad, Gerentes por la Verdad, Colegios de Médicos por la Verdad – cuando nos unamos, podremos hacer fuerza, defendernos y poner en evidencia todos estos planes que no favorecen a la humanidad”.