Una de las mejores opciones para fomentar el comercio local, tras esta pandemia que aún nos afecta, puede ser el de peatonalizar los centros de nuestros pueblos.

En muchos de ellos, y pongo el ejemplo de Pedrezuela, que es donde vivo, se puede llegar conduciendo e intentar aparcar junto al Ayuntamiento, Correos, el cajero o la plaza del pueblo, como cuando la localidad tenía 1.000 habitantes, siendo ahora 6.000.

 

EL ESTADO ACTUAL

Parte del trabajo previo para peatonalizar ya está hecho, en la imagen siguiente se pueden ver los aparcamientos públicos y privados situados a menos de 500 m. del centro. Existen grandes espacios de aparcamiento junto a las residencias de mayores, junto a la biblioteca, en solares cercanos al centro, … etc.

Aparcamientos en solares públicos (rojo) y privados (azul) en cercanos al centro.

Además, junto con la alternativa de aparcamiento cercana al centro, se debe dar acceso para los garajes, cargas y descargas hasta cierta hora, y paso para uso puntual de las calles por los residentes en la zona, pero sólo para ellos.

Una de las calles y la doble plaza junto a iglesia y ayuntamiento ya es peatonales, pero no tienen continuidad, no existen prácticamente comercios a pie de calle, no hay una zona comercial propiamente dicha, terrazas, parques o mobiliario público en estas calles que invite a sentarse, disfrutar de la sombra o ver jugar a los niños. El antiguo frontón junto a la plaza desaparecido hace años, realizaba la función de lugar de encuentro y esparcimiento, quedando como recuerdo sólo una placa en la pared del ayuntamiento, una de las dos que lo formaban.

La vida en el municipio se hace en la calle principal, con aceras estrechas y repletas de comercios, bares, restaurantes, paso de vehículos y autobuses. El único espacio de esparcimiento es un parque sobre un terreno cedido por el Canal de Isabel II, algo más alejado del centro.

En el centro te come el lobo, no hay pasos de cebra, las aceras tienen un ancho menor al de un carrito, y no existe casi reclamo comercial a pie de calle, excepto el propio ayuntamiento, correos o la iglesia, con fríos poyetes de granito que época de frío no invitan a pararse, ya que la biblioteca, auditorio y cafetería se encuentran a casi 1 km del centro.

Un centro sin vida es un centro muerto, lleno de casas a punto de caerse o vacías, solares sin uso, como los que aparecen en la propia plaza del ayuntamiento, un decorado de cartón piedra propiedad en muchos casos del propio ayuntamiento, un espacio caro de rehabilitar o construir y para el que no existe planes de uso.

 

LA PROPUESTA

La peatonalización del centro permite crear un punto de llamada a la vida social del pueblo, ahora en las pocas terrazas junto a la calle principal, permite crear una zona amable con el peatón, los patines, las bicicletas de los niños, sin miedo a que les atropelle ningún vehículo.

No necesita de grandes gastos, las calles están ahí, sólo hay que poner bolardos, señales y sistemas para que los residentes dispongan de sitios para entrar y dejar puntualmente sus vehículos y para surtir a los comercios en horarios delimitados.

Faltaría mobiliario urbano, papeleras, bancos, juegos para los niños más allá de cuatro máquinas para mayores en las antiguas escuelas del pueblo. Se liberaría una enorme cantidad de espacio infrautilizado.

 

Zonas peatonales (rojo) y susceptibles de peatonalizarse (amarillo), con acceso a residentes y mercancías.

 

Estas navidades la gente se hacía fotos en un árbol de Navidad, un poco raquítico, junto a la iglesia, y yo pensaba. ¿Un pueblo fundado en 1331, con su carta puebla fundacional, con casi 700 años de historia, no puede ofrecer algo más?

¿Es sólo un lugar para comer el fin de semana y marcharse?

¿No se pueden potenciar los senderos con carteles, los atractivos naturales como los restos de los 4 molinos existentes en el pueblo, los cruceros centenarios, la arquitectura tradicional, los edificios históricos?

Los pueblos que quedaron fuera de las nacionales, con los trazados de autopistas, se murieron, ya no eran ni zonas de paso. Un centro sin vida, sin inversión, sin reclamos para los 6.000 habitantes será el centro de un pueblo dormitorio. Un lugar donde la gente se queda en sus casas por falta de alternativas de ocio y entretenimiento, más allá de irse a 20km a un centro comercial.

Hace tiempo repasábamos en un artículo la máxima de qué es lo que queremos para nuestros barrios y pueblos, con ¿Dónde Vives, Consumes?

Algunos se han dado cuenta que el futuro de los barrios no está en Amazon, y que Jeff Bezos no vive en su barrio, no tiene la tienda de la esquina, esa que también tiene derecho a vivir dignamente.

 

LAS RAZONES PARA PEATONALIZAR

Como conclusión, estas serían las 5 razones para peatonalizar el centro:

  1. Se gana en calidad de vida. -Los vecinos de la zona pasan de tener aceras estrechas y altos niveles de contaminación, tanto acústica como atmosférica, a tener una calle en calma por la que poder pasear sin empujones y apretones.
  2. Mejora la trama urbana. - Con la peatonalización la trama urbana se mejora. La calle se convierte en más permeable al poder cruzar por cualquier parte sin pensar en que va a venir un vehículo a motor y el peatón gana el espacio anteriormente ocupado por estos.

Es necesario que se instalen bancos y árboles, que pueden colocarse en maceteros sin grandes obras, lo que convierte a la calle en una zona estancial, una zona donde leer, pasear o estar con los niños mientras juegan en un espacio mayor que un patio o terraza.

  1. La peatonalización genera un punto de atracción. - Los comerciantes lo saben bien, si hay movimiento de personas hay oportunidad de negocio.
  2. Se gana en dinamismo comercial. - Las empresas y autónomos tienden a instalarse en la zona a fin de captar clientes, generando un “centro comercial” al aire libre, implicando inversión pública y privada. Es lo que se llama la visa de barrio
  3. Se reducen los niveles de contaminación. - No sólo la cantidad de partículas en el aire, sino también y muy especialmente la acústica, el vecino gana en descanso al poder dormir sin tener un continuo trasiego de coches, furgonetas y camiones.

La oportunidad está ahí, sólo falta la valentía política de ejecutarla.

Santiago Durán García

Arquitecto Técnico (UPM) MDI Máster En Dirección Inmobiliaria (UPM) EEM Gestor Energético Europeo (UPM European Energy Manager)

  1. 618.519.717 www.sduran.es /santiagodurangarcia@gmail.com /LinkedIN Santiago Durán

BIBLIOGRAFÍA:

https://ecomovilidad.net/madrid/razones-apoyar-peatonalizaciones/

https://elpais.com/elpais/2016/12/12/del_tirador_a_la_ciudad/1481523300_148152.html

5 razones para apoyar las peatonalizaciones 17 agosto, 2009. Por: Isidro Barqueros.