Entrevisto a Juan Antonio Flores, profesor en activo del  Colegio Nuestra Señora del Prado (Ciudad Real) .21 años de experiencia como docente de instituto. Licenciado en Historia y Teología. Jefe del departamento de Lengua y Literatura durante 13 años.

¿El proto-loco covid-19 ha convertido los centros educativos en Casas del Terror?

 El protocolo ha dejado en manos de los centros educativos la gestión de esta crisis. Cada colegio ha puesto los medios que ha tenido a su alcance a disposición de alumnos y familias con un abandono total por parte del estado  y de las Comunidades Autónomas. La promesa de disminuir las ratios, de dotar a los centros de más profesorado o de proveer a los equipos directivos de más medios económicos para reforzar la seguridad ha sido la gran falacia de esta temporada escolar. El profesorado ha sufrido, pues, una carga de estrés y de responsabilidad añadidas a sus ya amplias competencias para hacer frente al día a día de los escolares de este país.

Dice el refranero: “Detrás de la cruz está el diablo” ¿Qué está detrás del proto-loco covid en los centros de enseñanza? ¿Y fuera de ellos?

Una dejadez absoluta por parte de las administraciones públicas. Las grandes promesas no han sido sino fuegos de artificio, una pátina de mala calidad para barnizar un inicio de curso que contó con una nula previsión por parte del ministerio y de las consejerías de educación que no dudarán en ponerse las medallas gracias al sudor y las lágrimas de los que cada día velamos por el cumplimiento de las normas y por la prevención de los contagios con medios más que insuficientes.

¿Qué se hace más ahora, en estos centros, enseñar o acechar al estudiante?

Eso depende del docente que entre en el aula. Los hay que pretenden ir más allá de lo que muestran los manuales, cada vez más orientados a abarcar mucho y apretar poco. Ideas y conocimientos vagos que solo en manos de un buen docente tomarán cuerpo y harán de la enseñanza algo significativo y no un conjunto de anécdotas que no conducen sino a decorar el pobre bagaje de nuestros pupilos. Y respecto al COVID, es obvio que hay una nueva faceta del docente: velar por el estricto cumplimiento de las normas con medios limitados y con una carga de responsabilidad brutal.

¿Hacer educación física con bozal es como recibir masaje tumbado sobre una cama de clavos?

Hacer ejercicio con bozal no debe ser sano. Los colegios no pueden desarrollar plenamente sus programas de educación física y deportiva si no se dan las condiciones mínimas para ello. Sí, efectivamente... el bozal no ayuda.

¿Si el congojavirus es una enfermedad asintomática, el doctorado cum laude de Perro Sandez es también asintomático?

Este país ha cambiado muy poco desde que el coronel José Cadalso escribiera sus "Cartas Marruecas". Es un horror que nuestros políticos, sean del signo que sean, comentan irregularidades y no sean sancionados por ello. Es el caldo de cultivo perfecto para la ignorancia y un falso concepto de tolerancia con nuestra clase política, más desclasada que nunca. Representantes de mediopelo y escasa altura de miras...

¿Ceder las competencias de educación a las Comunidades Autónomas es como regalarle a un pirómano una lata de gasolina, un mechero y unas vacaciones en el Amazonas?

Ceder el poder en este país supone más inyección de dinero, un gasto que se queda en una burocracia duplicada, poco efectiva, cada vez más burocratizada y más preocupada en pedir papeles que en un seguimiento efectivo de los mimbres que componen el cesto de la educación. La gestión por parte de Comunidades Autónomas no implica una mayor cercanía al ciudadano. La excesiva burocratización es un problema muy serio y una sangría de dinero público. Los inspectores están más preocupados por documentos retorcidos que por la implementación de medidas efectivas para mejorar la atención al alumno.

¿La enseñanza obligatoria de la Ley de memoria democrática es cómo si Charles Manson hubiera enseñado ética y moral?

La enseñanza de cualquier contenido en esta línea no sirve sino para perpetuar el adoctrinamiento más que el conocimiento. No podemos utilizar las aulas para seguir dilucidando quién lleva la razón.

¿Centros de educación o centros de adoctrinamiento?

Quiero pensar que trabajo en un centro educativo. No obstante, el adoctrinamiento es una tentación a la que muchos nos resistimos pero que algunos aprovechan para manipular las tiernas mentes de sus pupilos e introducirlos en el sendero de lo políticamente correcto. El adoctrinamiento es lo contrario a la educación. Forjar mentes libres, críticas y valientes no es el objetivo de algunos modelos de enseñanza. Es más práctico enseñar a ser una pieza más del puzle o un cordero más del redil.

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¿En los centros educativos se forman ciudadanos, es decir, futuros siervos del sistema; o personas con libre albedrío?

El sistema está pensado para perpetuar el sistema. El currículum es lo que un conjunto de mentes deciden intencionadamente que es importante para nuestros niños y jóvenes. Contenidos ubérrimos y dispersos, pero... ¿dónde queda el pensamiento crítico? ¿Se enseña a pensar? Son cuestiones que aún me sigo haciendo cada día cuando me enfrento al día a día del aula.

¿De 0 a 10, cómo evalúas los programas curriculares?

Desde luego que no les daría más de un simple aprobado.

¿De 0 a 10, cómo evalúas el nivel de los docentes?

Hay muchos docentes que cada día intentan mejorarse a sí mismos y, por ende, sus estrategias de trabajo en el aula. Me temo que, si nos centramos en la formación del profesorado, hay muchas carencias en los mismos programas universitarios. También abundan los que llegan a este mundo por casualidad y simplemente sobreviven haciendo perdurar un caduco estado de cosas e ingresando un puñado de euros a fin de mes.

 ¿La mejor utilidad de los títulos académicos es tapar desconchones de la pared o también sirven para las manchas de humedad?

Sin duda, vienen muy bien para tapar manchas de humedad. Es una pena que no fuesen más alargados y pudieran ocultar alguna grieta... Hay demasiadas en nuestro sistema.

Oyes a hablar a nuestros políticos, casi todos (si no todos) con licenciaturas, doctorados, másteres… ¿y qué se te pasa por la cabeza?

Cada vez escucho menos a los políticos. Una gran mayoría no cuenta con mi respeto. Es una clase que sobrevive y se retroalimenta con exabruptos, con discursos desconectados de la realidad social, con escenas manieristas de dudosa calidad dialéctica... Sus doctorados y másteres no garantizan ni su calidad como políticos ni su predisposición a entender su profesión como un servicio al ciudadano.

Si pudieras volver 21 años atrás, ¿empezarías a ser docente?

Sin duda. Creo que es una profesión que te enriquece mucho. Aprendes continuamente, todos los días. Hay tentaciones de enviarlo todo al garete, pero te das cuenta que el problema de fondo no está en las escuelas sino en los valores que estamos gestando como sociedad. Relativismo, una falsa idea de tolerancia, una construcción del discurso de lo políticamente correcto y un escaso margen para la crítica y la autocrítica. Quiero pensar que el esfuerzo dedicado a algunos de mis alumnos ha merecido la pena.

¿Te ves jubilándote siendo profesor?

No me veo de jubilado. Cada vez nos van a exigir trabajar más. Lo siento por las nuevas generaciones que lo van a tener complicado para acceder a la profesión. Es cierto que con los años el depósito de la paciencia va disminuyendo. Seguro que la vida me jubilará antes.

 ¿Juegas a las loterías? ¿Por qué sí o por qué no?

Solo en Navidad y por tradición familiar. La vida no está en manos de la suerte (salvo para un puñado de elegidos por la diosa Fortuna). La vida se construye con decisiones, decepciones, fracasos y algún que otro éxito efímero. La lotería solo alimenta la imaginación de una gran masa de desgraciados.

¿Te gustaría que tus hijos estudiaran todo lo lejos de Espena posible?

Me gustaría que mis hijos amaran su país y que los que se vayan de aquí sean los que se empeñan de hacer de este lugar la sombra de lo que fue, sean del signo que sean. Veo amanecer todos los días sobre las calles y los campos de mi tierra. Quiero que mis hijos sientan lo mismo. Los corruptos y oportunistas quizá estén más preocupados en enviar fuera a sus hijos para que no tengan que soportar la pesada carga de la ignominia.

¿Cuál es tu mejor recuerdo como docente? ¿Cuál el peor?

El mejor recuerdo es el momento de corregir los exámenes. Se leen muchas barbaridades que uno se toma con humor. También he sido distinguido con algún premio por mi labor docente... pero eso no deja de ser una placa en una vitrina. El peor momento es pensar que nada de esto ha merecido la pena. También han aparecido esos fantasmas a lo largo de mi carrera.

¿Cuál es la anécdota más divertida, como docente?

Entrar en una clase a la que todo les importa un comino, pero que no intentan joderte la vida. Hay chicos que nos les motiva estudiar pero que aprecian la paciencia de un docente que pretende trasladarles unos conocimientos que no les interesan en absoluto. Para muchos la cultura no deja de ser un aderezo para unos cuanto iluminados más que una herramienta para salir de la ignorancia.

Exámenes tipo test, tablets, ordenadores… ¿los centros de educación quieren ahorrar papel y tinta –para leer y escribir – o se han vuelto gilipollas?

La verdadera revolución en la educación no vendrá por las plataformas digitales, ni por las tablets ni por los móviles de última generación. El cambio significativo llegará cuando les enseñemos a pensar y a descubrirles que todo conocimiento tiene su aplicación en su vida cotidiana. Estamos equivocados si pensamos que la tecnología dará un vuelco al sistema. No deja de ser un aderezo más y, en muchas ocasiones, una sobrecarga para profesores, alumnos y familias.

Gracias por concederme esta entrevista.