Esta enigmática, y a la vez muy clarificadora afirmación, fue publicada en la cuenta personal de Twitter (cuenta de casi 60.000 seguidores) del “suicidado” John McAfee. McAfee, creador del antivirus McAfee y fundador de la Compañía que lleva el mismo nombre, se encontraba en la prisión española de Brians 2, en Sant Esteve de Sesrovires (Barcelona).

El pasado día 23 por la tarde fue encontrado muerto en su celda, en la que estaba sólo. La penitenciaria de Brians 2 es de escasa peligrosidad, y en ella las garantías de seguridad y posibilidades de aislamiento son muy elevadas. Además, los presos son considerados de baja peligrosidad, cuentan con acceso a las redes sociales y otros beneficios.

Según fuentes policiales, a las que ha tenido acceso este Digital, los funcionarios se lo encontraron colgado (¿Cómo fue posible? afirman) en su celda. A la espera de la autopsia, la policía afirma no haber encontrado indicios de criminalidad, pero siguen sin explicarse la vía de acceso a los medios que posibilitaron “el suicido” a McAfee.

Los Departamentos de Justicia e Interior de la Generalidad de Cataluña (que tiene las competencias de prisiones) han ido mucho más lejos de indicar que “lo más probable sea el suicidio”, y han afirmado (el mismo día en el que los golpistas catalanes salían de la cárcel indultados por el Rey Felipe VI y a instancias del presidente Pedro Sánchez) que “la muerte por suicidio es la causa de la muerte del John McAfee”. ¿Qué motiva tan aventurada y categórica afirmación?

Otras fuentes, no policiales, pero sí de inteligencia, nos apuntan a una contraprestación como pago al Gobierno Sánchez por soltar a los golpistas (el indulto estaba siendo apoyado desde el principio por la ONG Amnistía Internacional, de la que George Soros es propietario y Bill Gates y Mark Zuckerberg financiadores). Los socios de Sánchez en el Gobierno, y sus amos y financiadores, deseaban, por un lado, la suelta de los presos y, por otro, la eliminación de McAfee.

La relación entre Bill Gates, Mark Zuckerberg y McAfee se remonta a décadas, y la de ellos con el pedófilo Jeffrey Epstein también. La inminente extradición a EEUU (la excusa era la solicitud por delitos fiscales relacionados con criptomonedas) no sólo iba a poner en serios aprietos a Gates, sino también a sus amigos y socios Bush, Clinton y Obama (siervos del llamado Nuevo Orden Mundial y enemigos de Trump y su equipo, formado principalmente por el Teniente General Michael T. Flynn, el exalcalde de Nueva York Rudi Giuliani, el abogado Lin Woods y la juez Sidney Powell).

Además, nos indica el Representante de Q en España y de la Consultora Project Veritas, que la presente estructura establecida en España con la mediación del testaferro Rothschild, George Soros, y la imprescindible colaboración del Gobierno Globalista de Pedro Sánchez e Iván Redondo, como su mano derecha, iba a verse seriamente comprometida y quedaría expuesta, tal y como llevan tiempo denunciando también la Familia Royuela (en el conocido como Informe Royuela) Juan Lankam (llevado a los tribunales por vincular al rey emérito Juan Carlos I con el Caso de las niñas de Alcacer, un crimen ritual y pedófilo en el que participaron agentes del FBI por formar parte de una red con ramificaciones en EEUU) y Carlos Rosillo, ambos prestigiosos investigadores.

McAfee, con 75 años, como he dicho unas líneas arriba, estaba pendiente de ser extraditado a los EEUU, como parte de una investigación sobre delitos fiscales (criptomonedas) pero la realidad de fondo apunta a la pederastia. Fue detenido por el CNP en el Aeropuerto de El Prat hace 8 meses (el 3 de octubre de 2020) cuando estaba a punto de tomar un vuelo hacia Turquía con la intención de obtener protección en una Base del Cuerpo de Marines de los EEUU, según nos indican fuentes de HispaniQa (red Q para la comunidad Hispánica). 

John McAfee, se lamentó en diversas ocasiones de no ser considerado por las instituciones españolas, de las que es responsable este Gobierno, y especialmente por la Fiscalía, como un preso político y de alto riesgo de ser eliminado por la actual Administración Biden (en cambio sí que lo hacen con otros vinculados a Amnistía Internacional como el ruso Navalni o Valtonik, el “rapero”) El 15 de octubre de 2020, estando ya encarcelado, tuiteó la frase titular de este artículo: “Si me suicido, no me creáis”.

Como parte de la entrevista que nos ha concedido el Delegado de Q en España, se nos advierte: “El siguiente objetivo a eliminar es Snowden. Con él pretendemos exponer a numerosos agentes de la CIA traidores, al servicio del globalismo y la oligarquía cabalista, y a todos sus contactos en la UE, especialmente en España”.