¡Qué bueno es el Gobierno,
que del virus nos protege!
¡Qué bueno es el Gobierno,
por favor que no nos deje
nunca ya de proteger!

Cuando el virus se haya ido,
si es que alguna vez se va,
que siga el Gobierno metido
en nuestras vidas cual papá.
Que disponga sine die
nuestras horas de salida,
nuestras idas y venidas,
cuáles son las compañías
que nos han de acompañar.

¡Qué bueno es el Gobierno,
que del virus nos protege,
por favor que nunca ceje
en su impagable bondad!

Y si hay alguien que se queje
de falta de libertad,
le castigue su egoísmo
con rigor la policía
o la propia sociedad.

¡Qué bueno es el Gobierno,
qué impagable su bondad!
¡Qué bueno es el Gobierno,
que mansamente nos lleva
a la dulce panacea
de la nueva normalidad!