Volver a empezar (Beguin the beguine) es el título de una canción inolvidable de Cole Porter, de 1934, que compuso el autor, según cuentan, en un viaje por las Islas Fiji, una rumba lenta que grabó primero Xavier Cugat en 1935, pero que alcanzaría su mayor éxito con Artie Show.

Aunque este “Volver a empezar” lo vamos a referir más a la situación que vivimos en estos momentos a causa de los efectos del coronavirus en nuestra sociedad española, en particular. Porque, de una forma o de otra, todos estamos convencidos que las cosas del mañana ya no van a ser iguales que ayer y quien no lo vea así está en un tremendo error. Por voluntad propia o por imposición, estamos obligados ya a vivir con menos dinero y pagando por los productos necesarios para sobrevivir un precio más elevado. Esto ya está sucediendo y, lo que es peor, no ha hecho más que empezar. 

Del trabajo, ¿qué podemos decir que sea bueno? Casi nada. El que mantenga su puesto de trabajo va a tener que tragar sapos y culebras para no perderlo, y el que no lo tenga, deberá buscar con urgencia nuevas formas de ejercerlo con imaginación y fuerza de voluntad. Lo bueno es que hay soluciones. Muchos jóvenes, solos o en compañía, deberían ir pensando en lo que hacen los emprendedores en otros lugares del mundo y tratar de imitarlos. Todo será bueno, menos quedarse sentados a que baje el maná del cielo para cuando lleguen las migajas que vayan a enviarnos envueltas como promesas electorales. Chavalas y chavales, si sois aún jovencitos, estudiar, mientras dure la gratuidad de la enseñanza, y preparar un porvenir en FP o en la Universidad si tenéis actitudes para ello.

En 1929 hubo en la economía mundial una crisis sin precedentes ¿Sabéis como la solucionaron los estadunidenses? Pagando salarios para que la gente estudiara, lo que fuera. Invirtieron dinero en formación en todos los grados. Al terminar la crisis, con la formación recibida los jóvenes se buscaron la vida y el país empezó a remontar por sí solo. Aquellos hijos de la conocida como la Gran Depresión, habían adquirido conocimientos y las ideas les llegaron por añadidura. Nadie les regaló limosnas miserables y no se amargaron contemplándose el ombligo. Recordar el refrán: el movimiento se demuestra andando.

El tiempo, la historia, nos ha demostrado que en épocas de crisis los que nos gobiernan suelen ser, o corruptos o inútiles ¿Quiénes son los que pagan las crisis económicas o las pandemias? Pues gente como tú, ¿y quién se beneficia? Desde luego, tú nunca.

En los meses de pandemia, nuestro diario ha recogido las opiniones de los mejores economistas mundiales, hemos sondeados la información de los grandes centros de decisión económica y también la del Banco de España.

Para salir de esta crisis y forjar otro escenario mejor hace falta liderazgo, visión y colaboración entre los gobiernos. Primero, habrá que resolver la situación sanitaria, que somos uno de los países más afectados del mundo y sin que se vean soluciones adecuadas, y, al mismo tiempo, buscar soluciones a los efectos económicos de la misma crisis, que es gravísima.

Así que, ha llegado la hora de “Volver a empezar”. No queda otro remedio. Ha llegado el momento de tomar la iniciativa porque pintan bastos. La salud, economía, política y otros sectores están casi paralizados. Todos esperando el maná comunitario. Ya verán cómo se pelean a la hora de distribuir las ayudas. No tienen vocación de políticos, de gestores del bien común, quieren actuar como administradores únicos de la cosa pública, con escaso interés por aplicar criterios de justicia distributiva. Han olvidado que están ahí por nosotros y para nosotros.

Hay que recurrir a los sociólogos, economistas, a todos los especialistas que puedan ayudar a diseñar un plan de acción que supere el análisis y ofrezca las soluciones que están esperando los españoles desde hace años. Reunirlos para pensar en voz alta, analizar la situación y proponer soluciones ¡Pero ya! No debemos perder más tiempo para volver a empezar.