Yo, S. MIGUEL D. L. S. SÁNCHEZ A., con DNI: 00.000.000-G, mayor de edad, divorciado, de nacionalidad española y con domicilio provisional en ……….. de (Madrid), DIGO:

1º).- MANIFIESTO DIRIGIDO A MIS HIJOS. RECORDANDO ALGUNOS HECHOS:

Aunque es de sobra conocido por vosotros, conviene hacer memoria, quizás olvidada o que habéis preferido olvidar, pasando las mejores hojas de vuestra vida,  junto a los pocos días, que habéis pasado a mi lado.

Desde hace 20 años, he estado permanentemente, cada día, cada hora, cada minuto, pendiente de vosotros y aportando todo mi cariño y protección, desde el minuto uno que vuestra madre quedó embarazada, mirando porque ese embarazo se llevara adecuadamente y con responsabilidad, cosa que no fue así, pues fumaba 2 cajetillas de tabaco diarias, jugando al fútbol e intentando montar a caballo, no creo que fuera muy positivo para un embarazo.

Al nacer, con solo 8 meses, pesasteis 1.250 y 1.200 gramos, cada uno de vosotros, por lo que luego tuvisteis que recibir ayuda de todo tipo y durante años en APASCOVI, Centro de rehabilitación, al que os llevaba 2 veces por semana.

Fuisteis bautizados, sin mi conocimiento y junto a un hombre que suplantó, mi figura como padre.

Hicisteis la Primera Comunión con 13 o 14 años, sin tampoco conocimiento alguno hacia mí, como padre, para que yo pudiera asistir, porque además, sabía cuando debía hacerse y en esos momentos a mí me tenían prohibido veros y hasta llamaros por teléfono.

He sufrido, traslados vuestros junto a vuestra madre, sin razón de cambio de trabajo u otras necesidades obligatorias, cambiando continuamente de Residencia, junto a sus parejas, empezando por Mejorada del Campo, en la que estuvisteis 24 meses. Posteriormente en Málaga, a 585 kms.  de la Residencia marcada por el Juzgado, sin que pudiera ir a veros, martes, jueves y fines de semana, por la enorme distancia de 1.260 kms. (ida y vuelta). Sin poder hablar con vosotros por teléfono, ya que cada vez que llamaba se “cortaba”

No obstante, yo siempre he estado  actuando como padre e intentado veros, sin poder ejercer mi 50% de Patria Potestad a la que tenía derecho.

Solo teníais 2 años, cuando compré un apartamento en primera línea de playa de La Manga del Mar menor, para que el mes de verano que os tenía de vacaciones conmigo, pudierais disfrutar del  mar. Allí desde los 2 años, aprendisteis a disfrutar del agua, en donde os enseñe a nadar y a bucear. Al mismo tiempo que recogíamos la basura de la playa, enseñando la limpieza y el respeto por la playa. Disfrutando de nuestra barca y todos los niños que se subían encima, yo como único adulto. Todas las noches os llevaba a la Feria, en donde montabais a caballitos, norias, trenes, ….

Con solo 4 años, os llevé a picaderos, para que os enseñaran a montar a caballo, primero en ponis y luego en caballos. En nuestra finca de caballos que teníamos, montabais en burro.

Desde los 4 o 5 años os enseñaba a jugar al ajedrez y a otros juegos.

Siempre os he llevado a Circos, cines, juegos para niños, fiestas, …, para que disfrutarais, al máximo.

Desde que teníais 5 o 6 años, en lo alto de la montaña de Matalpino, escondimos un tesoro de cada uno, con el fin de haceros subir a la montaña y recorrerla, con la ilusión de vuestros tesoros, escondidos y que aún siguen allí, pues desde hace 8 años, al no estar conmigo Bárbara, ya no lo hacemos.

Cuando llegaba vuestro cumpleaños, contrataba a payasos profesionales, para que vinieran a casa y lo pasareis bien con vuestros amiguitos.

Por vuestro cumpleaños, Papá Noel, Día de Reyes, …, siempre teníais cada uno más de 20 juguetes envueltos en diferentes paquetes con su papel infantil y su lazo. Todos los tengo guardados, quizás haya más de 2.500 juguetes, que intentaré deshacerme de ellos, puesto que no queréis nada que se relaciones con vuestro padre.

He intentado, llevaros a los mejores Colegios de la Zona: El King’s College (Británico), de Tres Cantos. Colegio de Fontenebro de Collado Villalba.   Colegio Leonardo D’Vinci de Moralzarzal y Colegio Montes Claros de Cerceda, pero siempre se me ha negado mi 50% de Patria Potestad, pues salía más rentable llevaros a Colegios Públicos, contra los que no tengo nada, pero en estos Colegios, hubierais conocido el idioma inglés a la perfección, entre otras cosas.

He sufrido lo indecible, ante la falta de noticias y no poder hablar con vosotros durante días y semanas.

Bueno de esto sois de sobra conocedores, si queréis recordarlo, pues hemos llegado a una situación límite, por la que nunca me habéis demostrado ni cariño, ni respeto, ni sentimiento hacia un padre que lo ha dado todo por vosotros, por vuestro bienestar, vuestra infancia feliz, vuestra protección.

2º).- BÁRBARA: ¿Cuántas noches me he pasado en vela y llorando por ti?

.- Desde pequeña 5 0 6 años, en los fines de semana acudías con la espalda y piernas marcadas, de haber recibido malos tratos, palos, …, pero tú no decías nada, ni culpabas a nadie. Te quedabas pensando, como si nada fuera contigo, a pesar del dolor que tenías y cuando te llevaba a urgencias, decías que había sido un niño, compañero de colegio y mil salidas, para no culpar a nadie.

.- En una ocasión, te recibí con todo el tronco negro, por delante y por detrás, con inmensos derrames. Y al final dijiste que había sido Héctor, el hijo menor de la pareja de tu madre. Se puso denuncia y la admitieron, pero como era menor de 14 años, no hicieron nada sobre él, sobre su padre y tu madre, responsables de permitir tales hechos y que te pegara a diario. Curiosamente, cuando volviste de nuevo a C. Villalba, me dijiste, que: “estabas muy contenta y que al fin el tal Héctor, ya no te pegaría jamás”. Esto fue un lapsus por tu parte, porque nunca reconociste las palizas que te daban.

.- Luego comenzó otra lucha junto a tu madre, poniéndome denuncias falsas, para meterme en la cárcel, por las que afortunadamente gané, por falta de pruebas consistentes, sin duda las únicas que he ganado de las decenas de Juicios por los que he tenido que pasar.

.- La última fue en mi propia casa, que jugando con tu hermano llamasteis a la Guardia Civil y Policía Municipal, que se presentaron aquí con la denuncia que decía: ¡Tenemos una denuncia, que tienen secuestrada a una niña y no la dejan salir de casa”. Cosa que se demostró falsa, pues desde la calle, tú en la ventana del salón, asegurabas que así era, cuando bajaste, abriste la puerta y te presentaste en la plaza. Nada estaba cerrado. Eso fue una venganza, por no querer hacer los deberes y no dejarte, jugar al futbol en la misma plaza, con tu hermano y yo, hasta que no los hicieras.

En ese mismo momento y delante de la pareja de la G.C. y de la Policía Municipal y ante el peligro de que la siguiente acusación fuera, que yo estaba abusando de ti, mi abogada Dª Carmen Nafria, me dijo: “Miguel, no vuelvas a ir a buscar a esa niña, porque te pueden buscar un disgusto y no van a parar hasta meterte en la cárcel”

Y allí delante de la policía, te dije, que ya no iría más a buscarte, comunicándoselo a tu madre por correo, para que tomara nota.

En fin, como hace tiempo me dijiste: “Hay que olvidar el pasado”, pero es cierto que hay que olvidarlo, pero que menos que un perdón o un lo siento, que nunca he recibido de ti.

Tampoco me preocupa mucho tu situación, pues te has hecho fuerte, independiente y a tu manera, a la que yo no voy a juzgar, estás preparada para defenderte ante todo. Sin embargo, las pocas veces que nos hemos visto, no se te ve muy feliz que digamos y estás muy alterada, con tus ojos tristes, cosa que choca con el brillo y alegría que tenías cuando estabas conmigo y tu hermano.

Desde los 10 u 11 años, eres independiente, escoges los amigos que quieres y vas a donde deseas, eso bien sabes que conmigo, a esa edad no lo hubieras tenido, quizás por haber sido un padre muy protector, como deben ser los padres, mientras los hijos son pequeños.

Te deseo lo mejor en tu vida, pues sabes que te quise, más aún que a tu hermano, aunque a los dos os quería, como jamás he querido a nadie, incluidos tus abuelos a los que desgraciadamente no conocisteis.

SEGUIRÁ (3ª Parte)