José Angel López Estrems nos cuenta todas las penurias que está pasando a raíz de sufrir un accidente. Perdió su trabajo y al protestar por que no le quieren operar la mano, fue denunciado por el hospital y después invalidado jurídicamente, pese a que cuida de su padre de 90 años, enfermo dependiente.

Háblenos del el accidente que tuvo en el año 1.989 y sus consecuencias.

Tras la rotura del cristal de una ventana tuve una incisión en la muñeca derecha; en la sección completa del nervio mediano y palmar menor y mayor; con la consiguiente afectación de la sensibilidad de media mano y la flexión de los dedos, pulgar, índice y corazón. FuI intervenido en urgencias; para paliar y tratar la incisión, y reparar los tendones en el Hospital Clinico Universitario de Valencia.

¿Qué secuelas le quedaron?

Se me quedó el pulgar de dicha mano en extensión y sin poder flexionar, en espera de otra intervención quirúrgica para abordar la sección del nervio mediano. En diciembre de 1.989 se vuelve a intervenir para poder flexionar el pulgar, con el resultado de que el pulgar se queda flexionado sin poder extender.

En julio de 1.990 se me interviene de forma tardía sobre el nervio mediano; teniendo que ser en el antiguo Hospital San Juan de Dios; y SIN AUTORIZACIÓN se realizan tres extracciones de la pierna izquierda, del nervio sural, para injertarlos con el nervio mediano. Las secuelas fueron molestias en pierna izquierda, pulgar flexionado y no recuperar la sensibilidad, el tacto, de dicha mano.

¿Por qué se negaron a operarle la mano y en qué medida se ven vulnerados sus derechos?

Después de un año de rehabilitación se me indican posibilidades de mejoría con el Doctor Samy en Hannover, Alemania (año 1.990), y ante la negativa a enviarme para ser tratado allí, acudo a varios hospitales nacionales, sin poder ser intervenido de nuevo. Estaba, cuando sufrí el accidente, trabajando en el hipermecado Alcampo en la población donde resido. Por la larga recuperación y con la promesa de volver a trabajar cuando estuviera bien, me di de baja.

Como no me recuperé, no regrese al trabajo en Alcampo y me puse a trabajar en el Hospital donde me operaron y con los mismos doctores. Allí fue donde conocí; al cabo de unos años; al doctor D. Pedro Carlos Cavadas, sobran las palabras para calificar lo buen cirujano que es.

Conoció el estado de mi mano y me propuso una nueva operación quirúrgica para una gran mejoría. La dirección se negó y para no coincidir con el Doctor Cavadas me pasaron a Urgencias de Traumatología. Protesté por ello y cuando el director gerente admitió que pudiera volver a los quirófanos, yo decidí dimitir de mi puesto de trabajo.

¿Por qué le denunciaron al iniciar las protestas?

Empecé a realizar una protesta ante la negativa a ser nuevamente intervenido; como paciente y no como trabajador; acudía todos los días, en la primera planta, junto donde trabajaba y está la dirección del centro; sin comer; hasta la noche. La dirección del centro; al parecer; me denunció. En el juzgado, la juez no considero problema alguno el que realizase la protesta, pero no así la Fiscalía, que por partida judicial, paso la denuncia a Moncada y yo desconocí dicha sentencia hasta el 2.016.

No contentos con esa le invalidaron jurídicamente sin motivos. ¿Qué alegan ellos?

Desconozco los motivos y lo que alegan. No puedo ni pensar lo que ellos puedan creer y su motivación. Debería ellos de responder a esta pregunta.

¿Qué consecuencias tiene esa invalidez jurídica?

Lo que si es cierto es que esa incapacitación no ha sido para protegerme y más bien ha sido para desacreditarme. No solo me impiden obtener ingresos económicos; no se me permite trabajar y también; al carecer de personalidad jurídica; no puedo realizar gestión administrativa alguna y no puedo, con nuestro dinero, ni comprarle una silla salvaescaleras a mi padre de 90 años para que pueda salir de su domicilio, un primer piso sin ascensor.

¿Cómo está luchando para revocar esta invalidez?

Con informes médicos que solicitan la revocación, acudiendo a la justicia y escribiendo a medios de comunicación independientes. Pero difícilmente se toman en consideración pues para tomarse en serio; al carecer de personalidad jurídica; debo de acudir con mi representante legal, la tutora de la Consejería de la Vicepresidenta Mónica Oltra.

Además la situación se le complica mucho por la precaria salud de su padre anciano.

La situación actual se agrava al estado de mi padre de 90 años con grado II de dependencia, que no puede ni salir a la calle. No tenemos ayuda alguna por parte de los Servicios Sociales y yo soy su cuidador y guardador pese a estar con la incapacitación jurídica.