Benigno Blanco Rodríguez es licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo y pertenece al Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. A partir de 1996 colabora en el Gobierno de España como Secretario de Estado de Aguas y Costas del Ministerio de Medio Ambiente (1996-2000) y como Secretario de Estado de Infraestructuras del Ministerio de Fomento (2000-2004).

Está en posesión de la Real Orden de Isabel la Católica otorgada por su Majestad el Rey Juan Carlos I de España y es miembro de la Real Sociedad Geográfica Española. Ha publicado cientos de artículos, ponencias y colaboraciones en periódicos y revistas sobre temas jurídicos y sociales También ha publicado colaboraciones en varias obras colectivas sobre distintas cuestiones jurídicas y sociales. Imparte habitualmente conferencias en congresos y seminarios por todo el mundo. En esta entrevista habla del Foro de la Familia y de Red Madre, entidades de las que ha sido uno de los principales impulsores.

¿Cómo fue el origen del Foro de la Familia e importancia de defender esta célula básica de la sociedad?

El Foro de la Familia nace en 2000 por impulso de las principales asociaciones familiares de España con el objeto de realizar de forma coordinada acciones de amplio impacto social en temas transversales a todas ellas y a partir de la constatación de que España es una de las sociedades más familiares de Europa pero que a la vez la presencia de la familia en la vida pública no se corresponde con esa importancia.

Desde entonces el Foro ha movilizado a las familias españolas para hacerse presentes en la vida pública a través de manifestaciones, iniciativas legislativas populares, presencia en los medios, propuestas a los partidos políticos y actividades de formación.

Una de las mejores iniciativas del Foro de la familia fue sin duda Red Madre, ¿Cómo fue el origen de Red Madre y con qué fines nació?

Efectivamente, Red Madre ha sido quizá el fruto más granado de la actividad del Foro. Surgió en 2007 para afrontar el problema del creciente número de abortos en un contexto de progresiva banalización del mismo en la conciencia colectiva y de indiferencia de los poderes públicos ante los dramas de las embarazadas en situación problemática o en riesgo de exclusión social.

Nos pareció que, más allá de los debates sobre leyes, la mejor forma de afrontar el drama del aborto era ponerse al lado de la mujer embarazada que se podía plantear abortar para decirle que hay siempre alternativas mejores que el aborto y que podía contar con nosotros para explorar esas alternativas para afrontar sus problemas de forma compatible con la continuación del embarazo. Por eso el lema de RedMadre es: “Nunca estarás sola”; e intentamos hacer realidad ese lema a través de una red capilar de voluntarios que están en todos los rincones de España disponibles para acompañar y ayudar a cualquier mujer que lo necesite. Y está funcionando gracias a la generosidad de esos voluntarios.

Importancia de unirse para hacer el bien y de crear estructuras bien organizadas que remen en la misma dirección, en este caso la defensa de la vida. ¿Cómo surgió esta importante red provida y qué organizaciones comprende?

El comienzo fue la iniciativa del Foro de presentar en todos los parlamentos autonómicos una ILP de protección a la maternidad (la ILP RedMadre) que llegó a convertirse en ley en 10 CCAA. El proceso de recogida de las firmas que movilizó a miles de voluntarios por toda España fue acompañado de la publicidad de la existencia del servicio RedMadre y la creación de un teléfono 902 al que contactar. Así fueron apareciendo las primeras mujeres que pedían nuestra ayuda y la formación de las primeras voluntarias para atender a esas mujeres.

Vista la demanda social creciente de apoyo por parte de mujeres embarazadas, creamos la Fundación RedMadre que desde entonces ha promovido la existencia de asociaciones locales RedMadre coordinadas desde la Fundación. La Fundación se encarga de promover esas asociaciones y darles el apoyo necesario, de la formación de los voluntarios, de la gestión de las redes sociales y de la comunicación corporativa. Hoy existen 38 asociaciones RedMadre en todo el territorio español que, desde los inicios han atendido junto con la Fundación a más de 138.000 mujeres embarazadas o madres recientes en riesgo de exclusión.

Trabajamos en red con varios cientos de asociaciones y entidades de todo tipo para ser más eficaces.

En una entrevista anterior declaró que atienden cada año a 10.000 mujeres, con un éxito del 80%, 8 de cada 10 mujeres que conectan con esta red de voluntariado no abortan, ciertamente son números que dan esperanza.

Esos números son antiguos. En el año 2019 atendimos a 31.849 mujeres y el índice de embarazadas que gracias a ese apoyo optaron por la maternidad alcanzó el 89%, es decir, casi 9 de cada 10.

La enseñanza es que ninguna mujer quiere abortar. Si lo hacen es porque se ven solas, agobiadas por problemas gravísimos y abandonadas o presionadas al aborto.

Si fuésemos capaces de llegar en clave de apoyo solidario a todas las mujeres que en España pasan por un embarazo problemático, acabaríamos prácticamente con el aborto y tendríamos una sociedad más humana y justa. Por eso RedMadre, aparte de ayudar a las embarazadas, lucha por generar las políticas públicas que coadyuven a este esfuerzo solidario de ayuda a la mujer embarazada e incentiva que haya empresas solidarias con el mismo objetivo.

Queremos hacer realidad el lema “nunca estarás sola” y todavía nos falta mucho para llegar a todas aquellas mujeres a las que podríamos acompañar. Y solos no podemos hacerlo.

Con esto se demuestra que es clave que la gente tome conciencia de lo que realmente es el aborto, cuando una mujer está bien informada y se siente apoyada es mucho más difícil que acabe abortando.

Es evidente. Si todos tuviésemos una mentalidad redmadre y nos preocupásemos de las embarazadas con problemas que hay a nuestro alrededor (hijas, nietas, vecinas, amigas, alumnas, compañeras de trabajo, etc) podríamos evitar muchísimos abortos. Pero seguimos dejando solas a muchas mujeres.

¿Cuál sería el balance que podría hacer de todos estos años?

Que la defensa de la vida y de la mujer embarazada solo es una batalla perdida cuando no se da, sea por comodidad, egoísmo, indiferencia o derrotismo absurdo. Y que esa batalla podemos darla todos -no solo los políticos- porque todos estamos al lado de esa mujer que se puede plantear abortar. Tenemos que dejar de mirar para otro lado y decirle: no estás solas, aquí me tienes a mí para lo que necesites.

¿Siente que podían haber hecho algo más?

Sin duda, porque sigue habiendo decenas de miles de abortos al año en España. Por eso trabajamos sin descanso, aunque también con la paz de quien lo está intentando.

¿Cuáles son los principales frentes que tienen abiertos en la actualidad y los proyectos de cara al futuro?

El principal reto es que todas las mujeres de España sepan que existimos y estamos a su disposición. Y también lograr más apoyos de empresas y más voluntarios y más medios materiales y más …

El segundo, que en España se apruebe una ley ambiciosa de apoyo a la maternidad bien dotada presupuestariamente, para que también las administraciones públicas actúen con mentalidad redmadre.