Transcurridos siete días el campo madrileño continúa masticando indignación.
Algo más de una semana ya desde que el pasado domingo tuviéramos que tragarnos el sapo de ver como Europapress entrecomillara supuestas declaraciones del Sr. Director General de Biodiversidad de la Comunidad de Madrid D. Luis del Olmo.
Afirma este señor que los ataques de lobo a la ganadería madrileña, han descendido significativamente en los dos últimos años y lo afirma categóricamente basándose en datos estadísticos de la Consejería a la que pertenece.
Y si a "sus" datos nos referimos, con toda seguridad tendrá razón, pero los que desgraciadamente convivimos a diario con esta problemática sabemos que faltan a la verdad.
Sabemos, desgraciadamente, que lejos de disminuir, aumentan exponencialmente.
Sabemos, desgraciadamente, de donde emanan "sus" datos.
Empezamos a sumar dos y dos y..... oye, nos da cuatro.
Empezamos a comprender el por qué del cambio de actitud de los Agentes Forestales, antes colaboradora y ahora todo lo contrario.
Intuimos, muy a nuestro pesar, los motivos por los cuales estos Agentes Forestales, a sueldo de la Administración Autonómica, últimamente ni tan siquiera entregan al ganadero afectado el   Acta que redantan cada vez que se les requiere con motivo de un ataque.
Curioso resulta y bastante clarificador también, que estos "cambios" de actitud y de procedimiento, lo sean por "orden superior" y a raíz de diversas sentencias firmes, incluso del Tribunal Supremo,  condenando  a la Comunidad de Madrid por su responsabilidad patrimonial en cuanto a los daños causados por el animal que protege y ampara.
Falta de colaboración por parte de los Agentes Forestales, cadáveres que no aparecen y cuando aparecen no son certificados por estos mismos Agentes por distintos motivos, artazgo de los ganaderos que los llevan a ni tan siquiera notificar los ataques en ocasiones, cantidades satisfechas por la administración en este sentido irrisorias, según han dejado patente los tribunales de justicia, conceptuadas de "subvención" y con una larga y tediosa tramitación. En fin, un largo etcétera de medidas que muy lejos de ayudar al sector ganadero, abundan en todo lo contrario y como es obvio ya a estas alturas, cumplen con el fin para el que fueron diseñadas, los datos, "sus" datos, avalan "sus" mentiras.
Todo lo anterior ya de por sí resulta sumamente indignante pero hay más, mucho más.
Tienen la osadía, cuando no la desvergüenza, de hablarnos de medidas preventivas, esas mismas medidas preventivas que venimos reclamando desde el primer día desde el propio sector de manera recurrente y con nula respuesta.
Nos hablan de pastores eléctricos, del aumento de vallados, de teleras loberas, de que se guarde el ganado por las noches y sobre todo de la presencia de Mastines en nuestras ganaderías.
Y es cierto que hablar, hablan, pero es igual de cierto que ayudar, no ayudan nada y subrayo nada, por mucho que afirmen lo contrario y nos remitan a la orden de Mejoras de Infraestructuras Agrarias, que ni encaja aquí ni fué concebida para esto.
El caso de los Mastines resulta especialmente ofensivo, es un perro de trabajo, no es de compañía, mucho menos una mascota, se demanda igualmente desde el primer día la ayuda a su tenencia y fundamentalmente legislación específica para su uso.
Actualmente, con la legislación en vigor deberían ir atados y con bozal, también se sabe y también lo niegan, a los hechos me remito, ya son unos cuantos los ganaderos condenados por incumplir este mandato legal, por muy absurdo que sea.
Y la guinda que no quisiera dejar pasar, anuncian prohibición de actividades molestas para el lobo en determinadas zonas.
No entran en detalles más allá de anticipar que serán de aplicación en las Sierras de Guadarrama y del Rincón.
Esperaremos a que se legisle en este sentido pero mucho me temo que será una prohibición de lunes a viernes, dejaremos sin efecto la misma sábados, domingos, festivos, puentes y demás festividades.
Por poner un ejemplo fácil de verificación, la Sierra del Rincón es atravesada por diversas vías de comunicación (M137, M130, M811 y alguna más) diversas Vías Pecuarias y multitud de caminos vecinales.
Animo a todo aquel que así lo quiera, a que se acerque cualquier fin de semana a cualquiera de las vías descritas y que lo haga con un medidor de decibelios, la Sierra del Rincón, por cierto, es Reserva de la Biosfera por declaración de la UNESCO desde hace ya unos añitos.
Actividades de todo tipo en vías pecuarias, que en la práctica obligan a confinar el ganado menor los fines de semana por evitar enfrentamientos, motos, coches, bicicletas, caminantes..... Ruido, mucho ruido y dice este señor que se van a prohibir "actividades molestas" pues ya veremos, pero mucho nos tememos que lo harán de lunes a viernes y lo que molestará será el tractor del paisano.
Finalmente una sugerencia, son ya muchos años los que llevamos viviendo este problema, durante todo este tiempo son  iguales las demandas del sector, son también idénticas las respuestas de la administración autonómica en boca de los diferentes responsables que se han ido sucediendo, se ha generado en consecuencia, abundante material en la hemeroteca, sería bueno hacer el ejercicio de su repaso por qué aquel que lo haga, podrá comprobar por sus propios medios la veracidad de cuanto aquí se denuncia y podrá igualmente entender el artazgo, asco e indignación de este sector para con esta clase política que solo entiende de servirse y no de servir.