Dicen que han hecho santo

a uno que besó el Corán

y en Asís ponía juntos

a Cristo y a Belial.

 

Lo mismo adoraba a Shiva

que a la Santa Trinidad.

Son los misterios del ecumenismo

alentado por Satanás.

 

Curioso santo este polaco,

inclinado ante Alá

y pagando su tributo

a los dioses de la antigüedad.