Vengo de coger los últimos puerros del huerto. Ya solo quedan unas berzas que habrá que quitar pronto para a continuación pasar la moto azada y volver a empezar el ciclo de todos los años. En estas labores entretenido me vino la siguiente reflexión. Cuanto sudé para mantener a raya las malas hierbas y así luego obtener las ricas hortalizas.
 
En algún lugar he leído a un director de cine, creo que sueco o nórdico, que la agricultura es una actividad fascista por que se trata de eliminar las malas hierbas para poder obtener unos buenos frutos o cosechas.
 
Y mirando el panorama de nuestra patria la pregunta surge inevitable. ¿ No tenemos buenas cosechas de hombres de ingenio porque se ha dejado a la mala hierba expandirse a sus anchas?
 
Para poder responder a esta pregunta habrá que identificar a geñijos, cardos borriqueros y demás patulea. No? Así pues me pongo a ello.  Y para mi viene en primer lugar a mis pensamientos el triunfo del cardo borriquero en nuestros cultivos humanos, es decir y hablando ya en plata, el triunfo de los mediocres.
 
Tenemos medio millón de políticos de un nivel....que da pena. Tantos y tan malos. Gente sin preparación alguna nos dicen como hemos de dirigir nuestras vidas en base a que "ellos han aprendido mucho de la escuela de la vida".  Si, indudablemente, han aprendido como trepar gracias a la indolencia y pasividad de un pueblo aborregado que no tiene visos de despertar de su letargo.
 
Y así mutandis, mutandis nos hemos convertido en los camareros de los Europeos, siendo las cosechas de hombres sobresalientes (emprendedores, sabios, lideres de verdad...) cada vez más mermadas. El triunfo de la mediocridad favorecido por el " ancien regimen" de la división de la'sociedad en castas, del cual no hemos podido desprendernos en España ( y para ello llamamos por una revolución nacional-sindicalista completa) y favorecido también por las ideas igualitarias tan de moda, a las cuales les resultan odiosas las personalidades excepcionales.
 
Pero sigamos con más malas hierbas, los geñijos. Los geñijos son hierbas inútiles que le quitan los alimentos a las buenas plantas no dejándolas desarrollarse completamente. El geñijo es además destructivo para la moral de la planta que ha tenido la desgracia de tener un geñijo al lado. Póngase en este caso okupas, maleantes y gentes de mal vivir. Nuestros gobiernos buenistas les han dado alas a estos especímenes llevados de no se que piedad con el resultado de obtener una sociedad desmoralizada completamente. Campan a sus anchas sin que nadie los "escarde" y son más numerosos y nocivos cada vez. Y así tenemos el problema de su proliferación y cuidados en cárceles a las cuales no les da ningún temor acudir a pasar una temporada. Como si fueran a un hotel.
 
Y ya para no extenderme demasiado nos quedan las ortigas, las gramas, las lecherinas...Malas hierbas que incluso causan lesiones a quienes las tocan sin la protección adecuada. Hablamos de terroristas, yihadistas, codiciosos sin ninguna clase de escrúpulos, etc, etc. Malas hierbas que hacen daño a las buenas plantas y a los cultivadores. Que suponen la desmoralización y el dolor de individuos y colectividades. Plantas a las cuales nuestro corrompido sistema se niega a erradicar por completo...
 
En fin, vuelvo a mis labores pensando en los carretillos y carretillos de malas hierbas que mis paisanos horticultores han tenido que sacar de sus huertas las pasadas estaciones. Y la tarea que les espera a quienes quieran convertir este erial invadido por la'grama que es España en una buena tierra de labor propicia para los hombres excepcionales, algunos de los cuales vemos hoy incluso perseguidos o atracados. Y cuando las barbas de tu vecino veas pelar...