Abrí ayer mi cuaderno de notas de mi estancia en Barcelona (los 6 meses que estuve de Director de "El Diario de Barcelona") y sin buscarla me topé con una en la que recogía la conversación que tuve con el Honorable (aquel Señor sí que se merecía el título) Presidente Tarradellas sobre los sucesos del 6 de octubre de 1934 y el Golpe que dió el menos honorable Presidente Companys para hacerse con el Poder y proclamar el Estat Catalá (o sea, la Independencia de Cataluña).
             --- Pues sí, amigo Merino, yo también fui detenido aquella madrugada y también me llevaron al "Uruguay".
             --- Pero, Presidente (ese día de marzo de 1980), usted no formaba parte del Gobierno ¿Verdad?.
             ---  No, no era Consejero de nada, era un simple Diputado...lo que pasa es que aquel día, viendo ya cómo estaban los ánimos y sabiendo ya que Companys estaba dispuesto a proclamar la Independencia, quise presenciar los acontecimientos...e incluso aconsejar hasta última hora en sentido contrario. Es verdad que mis relaciones con el President no eran buenas desde que me alejé de Maciá y malas, bastante malas, con Dencás, el "loco", como le llamábamos,que esa tarde había acudido hasta con un fusil al hombro. Bueno, en realidad, allí se habían vuelto locos todos, también los que desde la Plaza San Jaime cantaban y gritaban "Viva Cataluña independiente"...sin darse cuenta que el Gobierno de Madrid y el Estado no iban a consentir la independencia así, por las malas...
              --- Y así fue ¿cierto?.
             ---  ¿Cierto?... No puede usted imaginarse cómo cambiaron las caras en cuanto sonaron los primeros cañonazos...y los primeros los más radicales hasta ese momento, el propio Companys y el Consejero Dencás...y fíjese cómo huyó el "loco", por las alcantarillas y corriendo por entre el fango y las ratas.
                 ---  Oiga, Presidente ¿y cómo fue lo del "Uruguay"? (el "Uruguay" fue un crucero que estaba en el puerto y que, rápidamente, reconvirtieron en cárcel-prisión).
                  ---  Pues cómo iba a ser... ¿o es que en medio de un Golpe de Estado y los cañones tronando los soldados vencedores se iban a parar a preguntar quién es quién o qué opinábamos los allí presentes?. A mi me detuvieron, junto con los también diputados Antón Xirau, Joan Casanellas y Estanislao Ruíz, sin haber tenido arte ni parte en el Golpe de Companys... Eso sí, con nosotros, ya en el barco, se portaron hasta con corrección. De momento nos adjudicaron un camarote para los cuatro, sin ataduras de ningún tipo...
                      --- ¿Y el Presidente Companys? ¿cómo le vio usted en esos duros momentos para él?.
                      ---  Mal, muy mal... Bueno, Companys era así...Una persona paranoica, de altibajos emocionales, sin control psíquico y propenso a los gritos o los aplausos mezclados.
                    --  Y de allí al Puerto de Santa María
                ---     Bueno, antes a la Modelo de Madrid... pero, de lo que vino después y de lo del 36 hablamos otro día ¿le parece?.
             -- Una última pregunta, Honorable ¿Y cuántos muertos y heridos costó la "broma" de los locos?.
                      --  ¡¡ Más de 500, más de 500!!... Ya hablaremos de todo.