El hombre de nuestra época

es más sabio que el de ayer.

Sabe hacer fotos con el móvil

y navegar por internet.

 

Ha aprendido varios idiomas,

que habla con gran fluidez.

No para de decir memeces

expresadas en perfecto inglés.

 

En el Dios Uno y Trino

dice ya no creer.

Se liberó de supersticiones.

Dejó atrás la niñez.

 

Es el hombre positivo,

en la ciencia ha puesto su fe,

en la ciencia y en las patrañas

que circulan por la red.