La única certeza que yo tengo

es que hay Dios y que Dios tras esta vida

nos juzgará conforme a la doctrina

que Él nos reveló con verbo eterno.

 

Que hay Cielo y Purgatorio y que hay Infierno

y que a uno de los tres nos encamina

cada paso que damos y que arruina

un desliz la virtud del paso previo.

 

Por eso cuando peco voy corriendo

a implorarle al Señor la medicina

del perdón que revive al que está enfermo.

 

Por eso no me importa lo que digan

botarates de espíritu moderno.

La única verdad viene de arriba.