Juan José Badiola es un prestigioso veterinario e investigador español, que fue rector de la Universidad de Zaragoza. Conocido por ser experto en la encefalopatía espongiforme bovina (EBB), o mal de las vacas locas. Entre los años 1988 y 1997 formó parte del comité científico veterinario de la Unión Europea. Analiza en esta entrevista para ECDE todo lo relativo al virus y a las vacunas.

¿Qué opinión tiene usted sobre las vacunas del Covid y su eficacia? ¿Es posible que sean realmente eficaces vacunas elaboradas en tan poco tiempo?

La verdad es que hasta ahora las vacunas requerían años para que estuvieran disponibles para el gran público. En esta ocasión lo han estado en un período muy breve, que llama la atención. Pero lo cierto es que nunca se habían puesto tantos recursos a disposición de la investigación y había habido tantas empresas interesadas en conseguir ese objetivo. Ha habido muchos recursos materiales y muchos recursos humanos. En esa carrera contra el tiempo han participado más de 200 proyectos distintos en todo el mundo, intentando producir una vacuna que fuera eficaz y además segura, lógicamente y que cumpliera los requisitos que demanda esta enfermedad.

Contra todo pronóstico en menos de un año se han logrado producir las primeras vacunas. También hay otras que en unos meses estarán disponibles, incluso alguna española, muy prometedora, aunque han tenido muchos menos recursos que otras extranjeras, como las dos americanas o la británica, que han recibido cuantiosas ayudas de los gobiernos. En España hemos sufrido un problema histórico de mala planificación, y en este caso por no haber previsto disponer de fábricas de vacunas para hacer frente a patógenos humanos. En cambio sí tenemos cinco fábricas para la producción de vacunas destinadas a prevenir enfermedades de los animales y se lo digo como veterinario.

Prácticamente nunca en la historia se había confinado a los sanos...

Es algo insólito, es una experiencia que nuestras generaciones no han vivido. Haciendo un repaso a la historia, salvo situaciones como las provocadas por otras epidemias importantes como la peste negra estos confinamientos nunca habían ocurrido. Nadie esperaba lo que iba a pasar. Cuando vimos lo que estaba ocurriendo en China, pensamos que esas eran medidas que se podían aplicar en China, un país un poco peculiar, pero no imaginábamos que eso podía llegar a ocurrir aquí. Y en cuestión de pocas semanas el virus llegó a España y se confinó al país entero durante tres meses.

Se han alzado numerosas voces de expertos, algunos de ellos médicos, que advierten sobre los riesgos a medio plazo para la salud por el hecho de que las vacunas se hiciesen de manera apresurada. ¿Qué diría a las personas que tengan miedo a vacunarse?

Cualquier incorporación al organismo de algo que no es habitual en él, como un medicamento o una vacuna, puede producir reacciones adversas. No hay más que leer los prospectos de los medicamentos que tomamos. Pero es necesario valorar qué tipo de reacciones adversas pueden producirse, si son graves o de escasa importancia y si se producen en un número reducido de personas o no. Lo que sí que es cierto es que frente a esas opiniones es necesario recordar que antes de que se permita utilizar una vacuna debe someterse a unos períodos de prueba, primero en cultivos celulares, después en animales de experimentación y finalmente en voluntarios humanos, que duran unos meses o más de un año.

Es obligatorio cumplir todos estos pasos porque ningún medicamento ni ninguna vacuna se puede distribuir si previamente no cuenta con el visto bueno de las agencias reguladoras de los medicamentos. En la Unión Europea tenemos una agencia común, la Agencia Europea del Medicamento, que no autorizará un medicamento ni vacuna que no esté más que probado. Sus miembros no arriesgarán su prestigio y cualificación personal y sobre todo por la responsabilidad que tienen. A pesar de ello, tampoco podemos tener absoluta seguridad de que no pueda haber algunas reacciones adversas tras un cierto tiempo.

¿Usted considera que la vacunación contra el Covid debe ser obligatoria?

En la historia de las vacunas ha habido algunas que se han hecho obligatorias, pero en un estado democrático como el nuestro, basado en el respeto y el derecho a la libertad de las personas yo no soy partidario de hacerla obligatoria porque puede haber personas que no deseen o no puedan vacunarse y tiene derecho a ello. ¿Qué choca contra ese derecho? Si su resultado se opone e forma flagrante contra la salud pública de la colectividad. En todo caso no hace falta vacunar al 100 % de ciudadanos, sino que sería suficiente alcanzar el 70 % de personas vacunadas para que el virus tenga muy difícil transmitirse.

¿Es realista lo que se transmite desde el Gobierno de que hacia el verano, una parte importante de la población esté vacunada? ¿España irá recobrando en verano algo parecido a la normalidad anterior a la pandemia?

Al ritmo actual del proceso de vacunación va a ser muy difícil, aunque se espera que el ritmo se acelere las próximas semanas, si existe una suficiente disponibilidad de dosis vacunales. No obstante, es preciso indicar que la logística de aplicación de las vacunas actuales es complicada por la necesidad de su conservación a bajas temperaturas y el hecho de requerir una doble administración. Además, como es sabido, han existido en estos días problemas con el suministro. Aunque la impresión que se tiene es que el proceso de vacunación en España parece que va lento, somos el quinto país en relación a la proporción de población vacunada. Actualmente existen ya tres vacunas autorizadas por la Agencia Europea del Medicamento y hay otra a punto de incorporase. Yo creo que, si no vuelve a haber contratiempos inesperados, al final del verano cabría la posibilidad de haber conseguido que el 70 % de españoles estuvieran ya vacunados.

¿Qué cree que ocurrirá si llega el final de verano y la gran mayoría de la población no se ha vacunado? ¿Obligará entonces el Gobierno a hacerlo?

Eso no habría que descartarlo o incluso podrían adoptarse limitaciones especiales por parte de la iniciativa privada. En un país turístico como España el dueño de un bar, un restaurante, un hotel o una tienda podría argumentar que,0 después de lo mal que lo ha pasado durante meses, se reserva el derecho de admisión solo para las personas vacunadas. Por otra parte, es preciso recordar que en las encuestas al principio había un 60 % de personas escépticas con la vacuna, pero a medida que el programa de vacunación avanza la gente está cambiando de opinión y se reduce el número de escépticos.

¿La nueva variante británica o de África u otras partes puede hacer inútil estas vacunas?

Parece que por el momento con las variantes británica y sudafricana no se corre ese riesgo pero quién sabe las que pueden aparecer en los próximos meses. La variante británica es más contagiosa, pero según han indicado las autoridades sanitarias del Reino Unido no interfiere el programa de vacunación. Pero la cuestión no está tan clara con la cepa brasileña. De hecho, se calcula que en éstas bajarían la eficacia en un 8 o 10 %. Hasta ahora, parece que la variante británica del virus no es más letal. Aunque es cierto que cuantos más contagios haya, más personas pueden estar en peligro de sufrir una enfermedad grave e incluso fallecer. No obstante, también es necesario saber que cuantas más dificultades se encuentre el virus para transmitirse, más intentará eludir esas dificultades y es probable que pudiera llegar a eludir el programa de vacunación.

El ADE que es una condición que hace que la presencia de anticuerpos generada por una primera infección agrave una segunda en vez de ayudar a combatirla, ¿podría hacer fracasar el desarrollo de tratamientos y vacunas?

Bueno, todavía hay muchas incógnitas sobre el papel de la inmunidad. Lo que sí le puedo decir es que estamos centrando todo demasiado en la acción de los anticuerpos, y las vacunas normalmente provocan el desarrollo de los anticuerpos para luchar contra los patógenos, que es la llamada inmunidad humoral, pero la inmunidad celular, que es la que está bajo la responsabilidad de los linfocitos T esa se comenta menos, pero es más importante por ser más duradera y más potente. Algunas de estas vacunas también estimulan la inmunidad celular. Para conocer el estado inmunitario de una persona frente a este virus habría que hacer un análisis de anticuerpos y un análisis de linfocitos. Aunque ésta última prueba no se suele realizar por su mayor complejidad y porque es más cara.

Muchas personas tienen síntomas, les dicen que se queden en casa y a lo que llegan al hospital ya no hay remedio.

Ese es el punto negro de la realidad actual. Apenas se ha avanzado en el hallazgo de medicamentos antivirales específicos contra este virus. Ha habido casos de enfermos que no mejoraban con los procedimientos convencionales y han acabado en las UCIS y allí unos se salvan y otros desgraciadamente fallecen. Se ha centrado todo en la carrera de las vacunas y se ha avanzado poco en el hallazgo de nuevos medicamentos. Hace falta de manera urgente disponer de antivirales específicos. Tampoco se ha explorado bien donde se producen los contagios y se toman medidas un tanto convencionales. Aunque es cierto que, si se está al aire libre y no en contacto con personas, la posibilidad de contagio es prácticamente cero.

Para finalizar, ¿Cuándo cree que va a acabar esta pesadilla?

En mi opinión, cuando se alcance la cifra de al menos el 70 % de personas inmunizadas, como resultado del programa de vacunación o por haber sufrido la infección por el virus, lo que implicará que la capacidad de transmisión de éste se hallará muy limitada Pero no todo el mundo se vacunará y esas personas siempre correrán riesgo de sufrir la enfermedad y de transmitir la infección. El virus no va a desaparecer del mundo como pasó con sus predecesores que eran muy letales. Éste es muy contagioso, pero menos letal, por eso no desaparecerá del todo. Controlaremos el virus a lo largo del 2021 y espero que se logre doblegar la pandemia. Si no hay ningún contratiempo, a partir del verano ya no se producirán esos grandes brotes que estamos teniendo en oleadas y los que ocurran serán puntuales. Eso sí, la mascarilla hasta el final de este año al menos la vamos a tener que usar.