Últimamente, me resulta menos tenebroso leer El Páis que ver 13 TV o escuchar Cope. Lo de estos dos canales episcopales, sencillamente vomitivo. Por otra parte, El País a nadie engaña. Si fuera católico, estaría sencillamente asqueado. La Conferencia Episcopal Española defiende una  línea editorial 100% Bilderberg, apoyando todas las demencias psicopatas de Soros y Gates. Me cuesta admitir que sean tan ferozmente covidiotas,  vale, venga, pulpo como animal de compañía. Pero últimamente  detecto algo muy turbio. Recuerdo el Evangelio de Juan. 20,13. "Mujer, ¿por qué lloras? Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto". Ventajas de mi hondo escepticismo, sin dioses ni demonios en tu vida. Pero he de admitir que a los católicos españoles alguien le ha robado a su Dios.

El Club Bilderberg de la Iglesia Católica

Sin Dios. Y una Iglesia que nada significa ya. Recuerden la 66 ª reunión del Club Bilderberg, Turín, hace dos años, a la que fue invitado el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin. Raro. El equivalente del Grupo Bilderberg en la Iglesia Católica es el Grupo St. Gallen, acérrimo defensor del llamado Nuevo Orden Mundial. Organizado por primera vez en 1996 por Monseñor Ivo Fürer, poco antes de ser elegido Obispo de Sankt Gallen, quien lo bautizó "Freundeskreis", círculo de amigos. Las reuniones se describieron en un capítulo de la muy interesante biografía autorizada del cardenal Godfried Danneels publicada en 2015. "En realidad decíamos entre nosotros de ese grupo: la Mafia". Vaya qué cositas tan clarividentes. Los cardenales Lehmann y Danneels eran "el núcleo pensante" del Grupo de St. Gallen durante el cónclave de 2005. Su candidato predilecto, Bergoglio. Contra su voluntad, tuvieron que aguardar ocho años para la llegada del globalista Pancho Primero de la Pampa.

Biden es cojonudo...

Ahora, los epíscopos españoles apoyan explícitamente a la Pepona Biden. Temblor. El pasado 14 de agosto en la Línea editorial de Cope. “La elección de Kamala Harris como compañera de ticket presidencial ha insuflado optimismo a la campaña del demócrata Joe Biden. Frente a un Donald Trump que ha convertido el insulto en eje de su política, el cartel demócrata representa la convivencia étnica, la moderación y la seriedad. En clave interna la apuesta demócrata es brillante.” Sic. ”.

El lúcido sacerdote, en ocasiones, Custodio Ballester me da la pista. "La cadena Cope exalta las bondades excelsas del dúo de degenerados que quieren convertir la Casa Blanca en el eje del globalismo. La farisaica y mojigata emisora opone los insultos del republicano, a la inmoralidad promocionada por el dúo demócrata, como si fueran cromos intercambiables. Y omite a sabiendas las evidentes virtudes que posee Trump para un cristiano coherente con su fe, al tiempo que destaca las bondades de los peores enemigos de la civilización cristiana que han tenido los Estados Unidos de América hasta la fecha. Que el presidente que más ha hecho por defender la vida de los no nacidos sea tratado por la Cope como un facineroso, frente al abortismo rampante del tándem Biden- Harris, no deja de sorprender”. Excelente.

...Y Kemala Harris, ni te cuento

La “brillante” apuesta demócrata, según la Cope, aclara Ballester. Abunda más el sacerdote. “Joe Biden, el dopado y achochado candidato que ha hecho de la destrucción no ya del cristianismo, sino de la misma naturaleza humana el eje de su política, y de la aniquilación del sueño americano el núcleo de su campaña. Y Kamala Harris, la antifa radical empeñada en pornotizar la vida americana y llevar el infanticidio abortista hasta niveles luciferinos. Los dos, mano a mano, empeñados en pervertir a la infancia y sodomizarla a manos del lobby gay. Mientras, la Cope afirmando que representan la “convivencia étnica” - tras incendiar los Estados Unidos con el Black Lives Matter-, la “moderación”-abortismo radical- y la “seriedad” con la que planean someter a la población americana a una nefanda dictadura vacunada por Bill Gates”. Agudo, muy agudo, Custodio.

Pirrón de Elis

Al menos quedan sacerdotes clarividentes. ¿Cuántos? Pocos, poquísimos intuyo. Mejor, en mi caso, saborear y recrearme en las dulces honduras del pirronismo. A través de la epojé - suspensión del juicio-  la mente llegaría a difusas fronteras ataráxicas, razonables lugares de sosegada ecuanimidad. En fin.

 

https://www.cope.es/actualidad/linea-editorial/audios/que-europa-puede-esperar-cambio-casa-blanca-20200814_1189502